| La Biblia Comparada : El Santo Evangelio según San Marcos. | |||||
| Valera 1858 | Reina Valera 1862 | Reina Valera 1909 | Reina Valera 1960 | Valera Antigua SEV | |
| 1.1 | 1 PRINCIPIO del Evangelio de Jesu Cristo, Hijo de Dios. | 1 PRINCIPIO del Evangelio de JesuCristo, Hijo de Dios. | 1 PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. | 1 Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. | 1 Comienza el Evangelio de Jesús, el Cristo, hijo de Dios. |
| 1.2 | 2 Como está escrito en los profetas: Hé aquí, yo envio á mi ángel delante de tu faz, que apareje tu camino delante de tí. | 2 Como está escrito en Isaías el profeta: Hé aquí yo envio á mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de tí. | 2 Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, Que apareje tu camino delante de ti. | 2 Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. | 2 Como está escrito en {o los profetas} Isaías el profeta: He aquí yo envío a mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti. |
| 1.3 | 3 Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor: enderezad sus veredas. | 3 Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; enderezad sus veredas. | 3 Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; Enderezad sus veredas. | 3 Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas. | 3 Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; enderezad sus veredas. |
| 1.4 | 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de penitencia* para remision de pecados. {* De enmienda, ó de arrepentimiento, de conversion.} | 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remision de pecados. | 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados. | 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. | 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados. |
| 1.5 | 5 Y salia á él toda la provincia de Judéa, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados de él en el rio del Jordán, confesando sus pecados. | 5 Y salia á él toda la provincia de Judéa, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el rio del Jordan, confesando sus pecados. | 5 Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos, bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados. | 5 Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. | 5 Y salía a él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalén; y eran todos, bautizados por él en el río del Jordán, confesando sus pecados. |
| 1.6 | 6 Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y de [una] cinta de cuero al rededor de sus lomos; y comia langostas, y miel montés. | 6 Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comia langostas y miel silvestre. | 6 Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. | 6 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. | 6 Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. |
| 1.7 | 7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es mas fuerte que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos: | 7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la corréa de sus zapatos. | 7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos. | 7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado. | 7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos. |
| 1.8 | 8 yo á la verdad os he bautizado con agua: mas él os bautizará con Espíritu Santo. | 8 Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo. | 8 Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo. | 8 Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo. | 8 Yo a la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo. |
| 1.9 | 9 Y ACONTECIÓ en aquellos dias, [que] Jesus vino de Nazaret de Galilea, y fué bautizado de Juan en el Jordán. | 9 Y aconteció en aquellos dias, [que] Jesus vino de Nazaret de Galiléa, y fué bautizado por Juan en el Jordan. | 9 Y aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fué bautizado por Juan en el Jordán. | 9 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. | 9 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. |
| 1.10 | 10 Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu, como paloma, que descendia sobre él. | 10 Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu, como paloma, que descendia sobre él. | 10 Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él. | 10 Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. | 10 Y tan pronto subió del agua, Juan vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía (y reposaba) sobre él. |
| 1.11 | 11 Y fué [una] voz de los cielos, [que decia:] Tú eres mi Hijo amado: en tí tomo contentamiento. | 11 Y hubo [una] voz de los cielos, [que decía]: Tú eres mi Hijo amado; en tí tomo contentamiento. | 11 Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento. | 11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. | 11 Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento. |
| 1.12 | 12 Y luego el Espíritu [Santo] le impele al desierto. | 12 Y luego el Espíritu le impele al desierto. | 12 Y luego el Espíritu le impele al desierto. | 12 Y luego el Espíritu le impulsó al desierto. | 12 Y luego el Espíritu Santo le impulsó al desierto. |
| 1.13 | 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta dias; y era tentado de Satanás: y estaba con las fieras; y los ángeles le servian. | 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta dias; y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servian. | 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. | 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. | 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días (y cuarenta noches) y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. |
| 1.14 | 14 MAS despues que Juan fué entregado, Jesus vino á Galiléa, predicando el evangelio del reino de Dios, | 14 Mas despues que Juan fué encarcelado, Jesus vino á Galiléa predicando el Evangelio del reino de Dios, | 14 Mas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino á Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, | 14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, | 14 Mas después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea, predicando el Evangelio del Reino de Dios, |
| 1.15 | 15 y diciendo: El tiempo es cumplido; y el reino de Dios está cerca: enmendáos, y creed al Evangelio. | 15 Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al Evangelio. | 15 Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio. | 15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. | 15 Y diciendo: El tiempo es cumplido; y el Reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al Evangelio. |
| 1.16 | 16 Y pasando junta á la mar de Galiléa, vió á Simon, y á Andres su hermano, que echaban la red en la mar, porque eran pescadores. | 16 Y pasando junto á la mar de Galiléa, vió á Simon, y á Andres su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores. | 16 Y pasando junto á la mar de Galilea, vió á Simón, y á Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores. | 16 Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. | 16 Y pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón, y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. |
| 1.17 | 17 Y les dijo Jesus: Venid en pos de mí, y haré que seais pescadores de hombres. | 17 Y les dijo Jesus: Venid en pos de mí, y haré que seais pescadores de hombres. | 17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. | 17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. | 17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. |
| 1.18 | 18 Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. | 18 Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. | 18 Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. | 18 Y dejando luego sus redes, le siguieron. | 18 Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. |
| 1.19 | 19 Y pasando de allí un poco mas adelante, vió á Jacobo, [hijo] de Zebedéo, y á Juan su hermano, tambien ellos en el navío, que aderezaban las redes. | 19 Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, [hijo] de Zebedéo, y á Juan su hermano, tambien ellos en el navío, que aderezaban las redes. | 19 Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes. | 19 Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes. | 19 Y pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes. |
| 1.20 | 20 Y luego los llamó; y dejando á su padre Zebedéo en el navío con los jornaleros, fueron en pos de él. | 20 Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedéo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él. | 20 Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él. | 20 Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron. | 20 Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él. |
| 1.21 | 21 Y ENTRAN en Capharnaum: y luego los sábados entrando en la sinagoga enseñaba. | 21 Y entraron en Capernaum; y luego los Sábados entrando en la sinagoga, enseñaba. | 21 Y entraron en Capernaum; y luego los sábados, entrando en la sinagoga, enseñaba. | 21 Y entraron en Capernaúm; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba. | 21 Entraron en Capernaum; y luego los sábados, entrando en la sinagoga, enseñaba. |
| 1.22 | 22 Y se espantaban de su doctrina; porque los enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas. | 22 Y se admiraban de su doctrina: porque los enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas. | 22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas. | 22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. | 22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas. |
| 1.23 | 23 Y habia en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces, | 23 Y habia en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces, | 23 Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces, | 23 Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, | 23 Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dio voces, |
| 1.24 | 24 diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesus Nazareno? ¿has venido á destruirnos? sé quien eres, el Santo de Dios. | 24 Diciendo: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesus Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. | 24 Diciendo: Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. | 24 diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. | 24 diciendo: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: el Santo de Dios. |
| 1.25 | 25 Y riñóle Jesus, diciendo: Enmudece, y sal de él. | 25 Y Jesus le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él. | 25 Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él. | 25 Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! | 25 Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él. |
| 1.26 | 26 Y haciéndole pedazos el espíritu inmundo, y clamando á gran voz, salió de él. | 26 Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él. | 26 Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él. | 26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. | 26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndolo con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. |
| 1.27 | 27 Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirian entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿qué nueva doctrina es esta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen? | 27 Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirian entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen? | 27 Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen? | 27 Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen? | 27 Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun a los espíritus inmundos manda, y le obedecen? |
| 1.28 | 28 Y luego vino su fama por toda la provincia al rededor de Galiléa. | 28 Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galiléa. | 28 Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea. | 28 Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea. | 28 Vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea. |
| 1.29 | 29 Y luego salidos de la sinagoga, vinieron á casa de Simon y de Andres, con Jacobo y Juan. | 29 Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simon y de Andrés, con Jacobo y Juan. | 29 Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan. | 29 Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. | 29 Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan. |
| 1.30 | 30 Y la suegra de Simon estaba acostada con calentura; y le dijeron luego de ella. | 30 Y la suegra de Simon estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella. | 30 Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella. | 30 Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. | 30 Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y le hablaron luego de ella. |
| 1.31 | 31 Entonces llegando [él,] la tomó de su mano, y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servia. | 31 Entonces llegando [él], la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servia. | 31 Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía. | 31 Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía. | 31 Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la fiebre, y les servía. |
| 1.32 | 32 Y cuando fué la tarde, como el sol se puso, traian á él todos los que tenian mal, y endemoniados. | 32 Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traian á él todos los que tenian mal, y endemoniados. | 32 Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á él todos los que tenían mal, y endemoniados; | 32 Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; | 32 Y cuando fue la tarde, cuando el sol se puso, traían a él todos los que tenían mal, y endemoniados; |
| 1.33 | 33 Y toda la ciudad se juntó á la puerta. | 33 Y toda la ciudad se juntó á la puerta. | 33 Y toda la ciudad se juntó á la puerta. | 33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta. | 33 y toda la ciudad se juntó a la puerta. |
| 1.34 | 34 Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades; y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocian. | 34 Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocian. | 34 Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocían. | 34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían. | 34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios porque le conocían. |
| 1.35 | 35 Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salio, y se fué á un lugar desierto, y allí oraba. | 35 Y levantándose muy de mañana aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba. | 35 Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba. | 35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. | 35 Levantándose muy de mañana, aún muy de noche, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. |
| 1.36 | 36 Y le siguió Simon, y los que estaban con él. | 36 Y le siguió Simon y los que estaban con él; | 36 Y le siguió Simón, y los que estaban con él; | 36 Y le buscó Simón, y los que con él estaban; | 36 Y le siguió Simón, y los que estaban con él; |
| 1.37 | 37 Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. | 37 Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. | 37 Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. | 37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. | 37 Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. |
| 1.38 | 38 Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique tambien allí: porque para esto he salido. | 38 Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique tambien allí; porque para esto he venido. | 38 Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. | 38 Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. | 38 Y les dice: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. |
| 1.39 | 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galiléa, y echaba fuera los demonios. | 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galiléa, y echaba fuera los demonios. | 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. | 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. | 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. |
| 1.40 | 40 Y UN leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. | 40 Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla le dice: Si quieres, puedes limpiarme. | 40 Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. | 40 Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. | 40 Y un leproso vino a él, rogándole; e hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. |
| 1.41 | 41 Y Jesus teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero: sé limpio. | 41 Y Jesus teniendo misericordia de él, extendió su mano y le tocó, y le dice: Quiero; se limpio. | 41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio. | 41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. | 41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio. |
| 1.42 | 42 Y habiendo él dicho esto, luego la lepra se fué de él, y fué limpio. | 42 Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquel, y fué limpio. | 42 Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio. | 42 Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio. | 42 Y así que hubo él hablado, la lepra se fue luego de aquel, y fue limpio. |
| 1.43 | 43 Y le defendió, y luego le echó, | 43 Entonces le apercibió, y despidióle luego, | 43 Entonces le apercibió, y despidióle luego, | 43 Entonces le encargó rigurosamente, y le despidió luego, | 43 Entonces le apercibió, y le despidió luego, |
| 1.44 | 44 y le dice: Mira [que] no digas á nadie nada: sino vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó para que les conste. | 44 Y le dice: Mira no digas á nadie nada; sino vé, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos. | 44 Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos. | 44 y le dijo: Mira, no digas a nadie nada, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moisés mandó, para testimonio a ellos. | 44 y le dice: Mira, no digas a nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio a ellos. |
| 1.45 | 45 Y él salido, comenzó á predicar muchas cosas, y á divulgar el negocio, que ya Jesus no podia entrar manifiestamente en la ciudad: mas estaba fuera en los lugares desiertos, y venian á él de todas partes. | 45 Mas él salido, comenzó á publicar[lo] mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesus no podia entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venian á él de todas partes. | 45 Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes. | 45 Pero ido él, comenzó a publicarlo mucho y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes. | 45 Mas él salido, comenzó a publicarlo mucho, y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes. |
| 2.1 | 1 Y ENTRÓ otra vez en Capharnaum despues de [algunos] dias; y se oyó que estaba en casa. | 1 Y ENTRÓ otra vez en Capernaum despues de [algunos] dias; y se oyó que estaba en casa. | 1 Y ENTRO otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa. | 1 Entró Jesús otra vez en Capernaúm después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. | 1 Y entró otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa. |
| 2.2 | 2 Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabian ni aun á la puerta; y les hablaba la palabra. | 2 Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabian ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra. | 2 Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra. | 2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. | 2 Y luego se juntaron a él muchos, que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la Palabra. |
| 2.3 | 3 Entonces vinieron á él [unos] trayendo un paralítico, que era traido de cuatro. | 3 Entónces vinieron á él [unos] trayendo un paralítico, que era traido por cuatro. | 3 Entonces vinieron á él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro. | 3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. | 3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro. |
| 2.4 | 4 Y como no podian llegar á él á causa de la compañía, descubrieron la techumbre donde estaba, y horadando bajan el lecho en que el paralítico estaba echado. | 4 Y como no podian llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo [de] donde estaba, y hacienda abertura, bajaron el lecho en que yacia el paralítico. | 4 Y como no podían llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. | 4 Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. | 4 Y como no podían llegar a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. |
| 2.5 | 5 Y viendo Jesus la fé de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. | 5 Y viendo Jesus la fé de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. | 5 Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. | 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. | 5 Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. |
| 2.6 | 6 Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones, | 6 Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones, | 6 Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones, | 6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: | 6 Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones, |
| 2.7 | 7 decian: ¿Por qué habla este blasfemias? ¿quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? | 7 Decian: ¿Por qué habla este así? blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? | 7 Decían: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? | 7 ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? | 7 decían: ¿Por qué habla éste blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? |
| 2.8 | 8 Y conociendo luego Jesus en su espíritu que pensaban esto dentro de sí, les dijo: ¿Por qué pensais estas cosas en vuestros corazones? | 8 Y conociendo luego Jesus en su espíritu que pensaban así dentro de si mismos, les dijo: ¿Por qué pensais estas cosas en vuestros corazones? | 8 Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones? | 8 Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? | 8 Y conociendo luego Jesús en su Espíritu que pensaban esto dentro de sí, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones? |
| 2.9 | 9 ¿cuál es mas fácil: Decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados; ó decirle: Levántate, y toma tu lecho, y anda? | 9 ¿Qué es más fácil: Decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados; ó decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda? | 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, ó decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda? | 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? | 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda? |
| 2.10 | 10 Pues porque sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico): | 10 Pues para que sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados: (dice al paralítico) | 10 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico): | 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): | 10 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico): |
| 2.11 | 11 A tí digo: Levántate, y toma tu lecho, y véte á tu casa. | 11 á tí digo: Levántate, y toma tu lecho, y véte á tu casa. | 11 A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa. | 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. | 11 A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete a tu casa. |
| 2.12 | 12 Entonces [él] se levantó luego; y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se espantaron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto. | 12 Entonces [él] se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos; de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto. | 12 Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto. | 12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa. | 12 Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto. |
| 2.13 | 13 Y VOLVIÓ á salir á la mar, y toda la compañía venia á el, y los enseñaba. | 13 Y volvió á salir á la mar, y toda la gente venia á él, y los enseñaba. | 13 Y volvió á salir á la mar, y toda la gente venía á él, y los enseñaba. | 13 Después volvió a salir al mar; y toda la gente venía a él, y les enseñaba. | 13 Y volvió a salir al mar, y toda la multitud venía a él, y les enseñaba. |
| 2.14 | 14 Y pasando vió á Leví, [hijo] de Alféo, sentado al banco [de los públicos tributos,] y le dice: Sígueme. Y levantándose, le siguió. | 14 Y pasando vió á Leví, [hijo] de Alféo, sentado al banco de los públicos tributes, y le dice: Sígueme. Y levantándose, le siguió. | 14 Y pasando, vió á Leví, hijo de Alfeo, sentado al banco de los públicos tributos, y le dice: Sígueme. Y levantándose le siguió. | 14 Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió. | 14 Y pasando, vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dice: Sígueme. Y levantándose le siguió. |
| 2.15 | 15 Y aconteció, que estando Jesus á la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban tambien á la mesa juntamente con Jesus, y con sus discípulos: porque habia muchos, y le habían seguido. | 15 Y aconteció que estando Jesus á la mesa, en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban tambien á la mesa juntamente con Jesus y con sus discípulos: porque habia muchos, y le habian seguido. | 15 Y aconteció que estando Jesús á la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también á la mesa juntamente con Jesús y con sus discípulos: porque había muchos, y le habían seguido. | 15 Aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús y sus discípulos; porque había muchos que le habían seguido. | 15 Y aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús y con sus discípulos; porque había muchos, y le habían seguido. |
| 2.16 | 16 Y los escribas, y los Fariséos, viéndole comer con los publicanos, y con los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que [vuestro Maestro] come y bebe con los publicanos, y con los pecadores? | 16 Y los escribas y los Fariséos, viéndole comer con los publicanos, y con los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto que él come y bebe con los publicanos y con los pecadores? | 16 Y los escribas y los Fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y con los pecadores? | 16 Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y pecadores? | 16 Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a sus discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y con los pecadores? |
| 2.17 | 17 Y oyéndo[lo] Jesus, les dice: los sanos no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal: no he venido á llamar á los justos, mas los pecadores á penitencia.* {* A enmienda de la vida.} | 17 Y oyéndo[lo] Jesus les dice: los sanos no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal. No he venido á llamar á los justos, sino á los pecadores. | 17 Y oyéndolo Jesús, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal. No he venido á llamar á los justos, sino á los pecadores. | 17 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. | 17 Y oyéndolo Jesús, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que tienen mal. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a enmienda. |
| 2.18 | 18 Y los discípulos de Juan, y de los Fariséos ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan, y [los] de los Fariséos ayunan; y tus discípulos no ayunan? | 18 Y los discípulos de Juan, y de los Fariséos ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan, y [los] de los Fariséos ayunan, y tus discípulos no ayunan? | 18 Y los discípulos de Juan, y de los Fariseos ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los Fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? | 18 Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? | 18 Y los discípulos de Juan, y de los fariseos ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? |
| 2.19 | 19 Y Jesus les dice: No pueden ayunar los que son de bodas, cuando el esposo está con ellos: entre tanto que tienen consigo el esposo no pueden ayunar. | 19 Y Jesus les dice: ¿Pueden ayunar los que están de bodas, cuando el Esposo está con ellos? Entre tanto que tienen consigo al Esposo no pueden ayunar. | 19 Y Jesús les dice: ¿Pueden ayunar los que están de bodas, cuando el esposo está con ellos? Entre tanto que tienen consigo al esposo no pueden ayunar. | 19 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. | 19 Y Jesús les dice: ¿Pueden ayunar los que están de bodas, cuando el Esposo está con ellos? Entre tanto que tienen consigo al Esposo, no pueden ayunar. |
| 2.20 | 20 Mas vendrán dias, cuando el esposo será quitado de ellos; y entonces en aquellos dias ayunarán. | 20 Mas vendrán dias, cuando el Esposo les será quitado, y entónces en aquellos dias ayunarán. | 20 Mas vendrán días, cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán. | 20 Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán. | 20 Mas vendrán días, cuando el Esposo les será quitado de ellos; y entonces, en aquellos días ayunarán. |
| 2.21 | 21 Nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y se hace peor la rotura. | 21 Nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y la rotura se hace peor. | 21 Nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y la rotura se hace peor. | 21 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura. | 21 Nadie echa remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y la rotura se hace peor. |
| 2.22 | 22 Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden: mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. | 22 Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden: mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. | 22 Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. | 22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. | 22 Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. |
| 2.23 | 23 Y ACONTECIÓ, que pasando él [otra vez] por los sembrados en sábado, sus discípulos andando comenzaron á arrancar espigas. | 23 Y aconteció que pasando él por los sembrados en Sábado, sus discípulos andando, comenzaron á arrancar espigas. | 23 Y aconteció que pasando él por los sembrados en sábado, sus discípulos andando comenzaron á arrancar espigas. | 23 Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. | 23 Y aconteció que pasando él otra vez por los sembrados en sábado; sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. |
| 2.24 | 24 Entonces los Fariséos le dijeron: Hé aquí, ¿por qué hacen [tus discípulos] en sábado lo que no es lícito? | 24 Entónces los Fariséos le dijeron: Hé aquí, ¿por qué hacen [tus discípulos] en Sábado lo que no es lícito? | 24 Entonces los Fariseos le dijeron: He aquí, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito? | 24 Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito? | 24 Entonces los Fariseos le dijeron: He aquí, ¿por qué hacen tus discípulos en sábado lo que no es lícito? |
| 2.25 | 25 Y él les dijo: ¿Nunca leisteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que [estaban] con él? | 25 Y él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que con él [estaban]? | 25 Y él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que con él estaban: | 25 Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; | 25 Y él les dijo: ¿Nunca leisteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que estaban con él; |
| 2.26 | 26 ¿cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathár sumo Pontífice, y comió los panes de la proposicion, de los cuales no es lícito comer, sino á los sacerdotes, y aun dió á los que estaban consigo? | 26 ¿Cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathar sumo pontífice, y comió los panes de la proposicion, de los cuales no es lícito comer sino á los sacerdotes, y aun dió á los que con él estaban? | 26 Cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathar sumo pontífice, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino á los sacerdotes, y aun dió á los que con él estaban? | 26 cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? | 26 cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? |
| 2.27 | 27 Díjoles tambien: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado: | 27 Tambien les dijo: El Sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del Sábado. | 27 También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. | 27 También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. | 27 También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. |
| 2.28 | 28 así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado. | 28 Así que el Hijo del hombre es Señor aun del Sábado. | 28 Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado. | 28 Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. | 28 Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado. |
| 3.1 | 1 Y OTRA vez entró en la sinagoga; y habia allí un hombre que tenia una mano seca. | 1 Y OTRA vez entró en la sinagoga; y habia allí un hombre que tenia una mano seca: | 1 Y OTRA vez entró en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca. | 1 Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. | 1 Y otra vez entró en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca. |
| 3.2 | 2 Y le acechaban, si en sábado le sanaria, para acusarle. | 2 Y le acechaban si en Sábado lo sanaria, para acusarle. | 2 Y le acechaban si en sábado le sanaría, para acusarle. | 2 Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle. | 2 Y le acechaban si en sábado le sanaría, para acusarle. |
| 3.3 | 3 Entonces dijo al hombre que tenia la mano seca: Levántate en medio. | 3 Entonces dijo al hombre que tenia la mano seca: Levántate en medio. | 3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate en medio. | 3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio. | 3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate en medio. |
| 3.4 | 4 Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en sábados, ó hacer mal? ¿salvar la persona, ó matarla? Mas ellos callaban. | 4 Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en Sábados, ó hacer mal? ¿Salvar la vida, ó quitarla? Mas ellos callaban. | 4 Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en sábado, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla? Mas ellos callaban. | 4 Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. | 4 Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en sábados, o hacer mal? ¿Salvar la persona, o matarla? Mas ellos callaban. |
| 3.5 | 5 Y mirándolos al rededor con enojo, condoleciéndose de la ceguedad de su corazon, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fué restituida sana como la otra. | 5 Y mirándolos alrededor con enojo condoleciéndose de la ceguedad de su corazon, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fué restituida sana. | 5 Y mirándolos alrededor con enojo, condoleciéndose de la ceguedad de su corazón, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fué restituída sana. | 5 Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. | 5 Y mirándolos alrededor con enojo, condoliéndose de la ceguedad de sus corazones, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió; y su mano fue restituida sana como la otra. |
| 3.6 | 6 Entonces saliendo los Fariséos tomaron consejo con los Herodianos contra él, para matarle. | 6 Entónces saliendo los Fariséos tomaron consejo con los Herodianos contra él, para matarle. | 6 Entonces saliendo los Fariseos, tomaron consejo con los Herodianos contra él, para matarle. | 6 Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle. | 6 Entonces saliendo los Fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él, para matarle. |
| 3.7 | 7 MAS Jesus se apartó á la mar con sus discípulos; y le siguió gran multitud de Galiléa, y de Judéa, | 7 Mas Jesus se apartó á la mar con sus discípulos: y le siguió gran multitud de Galiléa, y de Judéa, | 7 Mas Jesús se apartó á la mar con sus discípulos: y le siguió gran multitud de Galilea, y de Judea. | 7 Mas Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y le siguió gran multitud de Galilea. Y de Judea, | 7 Mas Jesús se apartó al mar con sus discípulos; y le siguió gran multitud de Galilea, y de Judea, |
| 3.8 | 8 y de Jerusalem, y de Iduméa, y de la otra parte del Jordán; y de los que [moraban] al rededor de Tyro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuan grandes cosas hacia, vinieron á él. | 8 Y de Jerusalem, y de Iduméa, y de la otra parte del Jordan: y los que [moraban] alrededor de Tiro y de Sidon, grande multitud, oyendo cuan grandes cosas hacia, vinieron á él. | 8 Y de Jerusalem, y de Idumea, y de la otra parte del Jordán. Y los de alrededor de Tiro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuán grandes cosas hacía, vinieron á él. | 8 de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandes cosas hacía, grandes multitudes vinieron a él. | 8 y de Jerusalén, y de Idumea, y del otro lado del Jordán. Y los que moran alrededor de Tiro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuán grandes cosas hacía, vinieron a él. |
| 3.9 | 9 Y dijo á sus discípulos que la navecilla le estuviese siempre apercibida, por causa de la compañía, porque no le oprimiesen. | 9 Y dijo á sus discípulos que le estuviese siempre apercibida la barquilla, por causa del gentío, para que no le oprimiesen. | 9 Y dijo á sus discípulos que le estuviese siempre apercibida la barquilla, por causa del gentío, para que no le oprimiesen. | 9 Y dijo a sus discípulos que le tuviesen siempre lista la barca, a causa del gentío, para que no le oprimiesen. | 9 Y dijo a sus discípulos que le estuviese siempre apercibida la barquilla, por causa de la multitud, para que no le oprimiesen. |
| 3.10 | 10 Porque habia sanado á muchos, de tal manera que caian sobre él, cuantos tenian plagas, por tocarle. | 10 Porque habia sanado á muchos; de manera que caian sobre él cuantos tenian plagas por tocarle. | 10 Porque había sanado á muchos; de manera que caían sobre él cuantos tenían plagas, por tocarle. | 10 Porque había sanado a muchos; de manera que por tocarle, cuantos tenían plagas caían sobre él. | 10 Porque había sanado a muchos; de tal manera que caían sobre él cuantos tenían plagas, para tocarle. |
| 3.11 | 11 Y los espíritus inmundos, en viéndole, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. | 11 Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. | 11 Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. | 11 Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. | 11 Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. |
| 3.12 | 12 Mas él les reñia mucho que no le manifestasen. | 12 Mas él les reñia mucho que no le manifestasen. | 12 Mas él les reñía mucho que no le manifestasen. | 12 Mas él les reprendía mucho para que no le descubriesen. | 12 Mas él les reñía mucho que no lo manifestasen. |
| 3.13 | 13 Y SUBIÓ al monte, y llamó á si los que él quiso; y vinieron á él. | 13 Y subió al monte, y llamó á sí á los que él quiso; y vinieron á él. | 13 Y subió al monte, y llamó á sí á los que él quiso; y vinieron á él. | 13 Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. | 13 Y subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. |
| 3.14 | 14 Y ordenó á los doce para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar; | 14 Y estableció doce para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar. | 14 Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar. | 14 Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, | 14 Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar. |
| 3.15 | 15 y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios: | 15 Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios: | 15 Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios: | 15 y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: | 15 Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios. |
| 3.16 | 16 á Simon, al cual puso por nombre Pedro; | 16 á Simon, al cual puso por nombre Pedro; | 16 A Simón, al cual puso por nombre Pedro; | 16 a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; | 16 A Simón, al cual puso por nombre Pedro; |
| 3.17 | 17 y á Jacobo, hijo de Zebedéo, y á Juan hermano de Jacobo, y les puso nombre Boanerges, que es, Hijos del trueno; | 17 Y á Jacobo [hijo] de Zebedéo, y á Juan hermano de Jacobo; y les apellidó Boanerges, que es, Hijos del trueno: | 17 Y á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan hermano de Jacobo; y les apellidó Boanerges, que es, Hijos del trueno; | 17 a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno; | 17 y a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo; y los apellidó Boanerges, que es, Hijos del trueno; |
| 3.18 | 18 y á Andres, y á Felipe, y á Bartolomé, y á Matéo, y á Tomás, y á Jacobo, [hijo] de Alféo, y á Tadéo, y á Simon el Chananéo, | 18 Y á Andrés, y á Felipe, y á Bartolomé, y á Mateo, y á Tomás, y á Jacobo [hijo] de Alféo, y á Tadéo, y á Simon el Cananéo, | 18 Y á Andrés, y á Felipe, y á Bartolomé, y á Mateo, y á Tomas, y á Jacobo hijo de Alfeo, y á Tadeo, y á Simón el Cananita, | 18 a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista, | 18 y a Andrés, y a Felipe, y a Bartolomé, y a Mateo, y a Tomás, y a Jacobo hijo de Alfeo, y a Tadeo, y a Simón el cananista, |
| 3.19 | 19 y á Judas Iscariote, el que le entregó: y vinieron á casa. | 19 Y á Judas Iscariote, el que le entregó: y vinieron á casa. | 19 Y á Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron á casa. | 19 y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa. | 19 Y a Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa. |
| 3.20 | 20 Y OTRA vez se juntó la compañía, de tal manera que ellos ni aun podian comer pan. | 20 Y agolpóse de nuevo la gente; de modo que ellos ni aun podian comer pan. | 20 Y agolpóse de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. | 20 Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. | 20 Y otra vez se juntó la multitud de tal manera, que ellos ni aun podían comer pan. |
| 3.21 | 21 Y como le oyeron los suyos, vinieron para prenderle: porque decian: Está fuera de sí. | 21 Y como [lo] oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decian: Está fuera de sí. | 21 Y como lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle: porque decían: Está fuera de sí. | 21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. | 21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. |
| 3.22 | 22 Y los escribas que habian venido de Jerusalem, decian que tenia á Beelzebub, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. | 22 Y los escribas que habian venido de Jerusalem, decian que tenia á Beelzebub: y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. | 22 Y los escribas que habían venido de Jerusalem, decían que tenía á Beelzebub, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. | 22 Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. | 22 Pero los escribas que habían venido de Jerusalén, decían que tenía a Beelzebú; y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. |
| 3.23 | 23 Y llamándolos, les dijo por parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera á Satanás? | 23 Y habiéndoles llamado, les decia en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera á Satanás? | 23 Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera á Satanás? | 23 Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? | 23 Y llamándolos, les dijo en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? |
| 3.24 | 24 Y si [algun] reino contra si mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino. | 24 Y si [algun] reino contra sí mismo fuera dividido, no puede permanecer el tal reino. | 24 Y si algún reino contra sí mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino. | 24 Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. | 24 Si algún reino contra sí mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino. |
| 3.25 | 25 Y si [alguna] casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la tal casa. | 25 Y si [alguna] casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la tal casa. | 25 Y si alguna casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la tal casa. | 25 Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. | 25 Y si alguna casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la tal casa. |
| 3.26 | 26 Y si Satanás se levantare contra sí mismo, y fuere dividido, no puede permanecer: mas tiene fin. | 26 Y si Satanás se levantare contra si mismo, y fuere dividido, no puede permanecer; ántes tiene fin. | 26 Y si Satanás se levantare contra sí mismo, y fuere dividido, no puede permanecer; antes tiene fin. | 26 Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. | 26 Y si Satanás se levantare contra sí mismo, y fuere dividido, no puede permanecer; antes tiene fin. |
| 3.27 | 27 Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si antes no prendiere al valiente; y entonces saqueará su casa. | 27 Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si ántes no atare al valiente, y entónces saqueará su casa. | 27 Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si antes no atare al valiente y entonces saqueará su casa. | 27 Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa. | 27 Nadie puede saquear las alhajas del hombre fuerte entrando en su casa, si antes no atare al hombre fuerte; y entonces saqueará su casa. |
| 3.28 | 28 De cierto os digo, [que] todos los pecados serán perdonados á los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren: | 28 De cierto os digo [que] todos los pecados serán perdonados á los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren; | 28 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados á los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren; | 28 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; | 28 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren; |
| 3.29 | 29 mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene perdon para siempre: mas está obligado á eterno juicio. | 29 Mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdon, mas está expuesto á eterno juicio. | 29 Mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, mas está expuesto á eterno juicio. | 29 pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. | 29 mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón; mas está obligado a eterno juicio. |
| 3.30 | 30 Porque decian: Tiene espíritu inmundo. | 30 Porque decian: Tiene espíritu inmundo. | 30 Porque decían: Tiene espíritu inmundo. | 30 Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo. | 30 Porque decían: Tiene espíritu inmundo. |
| 3.31 | 31 Vienen pues sus hermanos y su madre, y estando de fuera, enviaron á él llamándole. | 31 Vienen despues sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron á él llamándole. | 31 Vienen después sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron á él llamándole. | 31 Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle. | 31 Vienen después sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron a él, llamándole. |
| 3.32 | 32 Y la compañía estaba asentada al rededor de él, y le dijeron: Hé aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera. | 32 Y la gente estaba sentada alrededor de él, y le dijeron: Hé aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera. | 32 Y la gente estaba sentada alrededor de él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera. | 32 Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. | 32 La multitud estaba sentada alrededor de él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos (y tus hermanas) te buscan fuera. |
| 3.33 | 33 Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre, y mis hermanos? | 33 Y él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? | 33 Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? | 33 Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? | 33 Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? |
| 3.34 | 34 Y mirando al rededor á los que estaban sentados al rededor de él, dijo: Hé aquí mi madre, y mis hermanos: | 34 Y mirando á los que estaban sentados alrededor de él, dijo: Hé aquí mi madre y mis hermanos. | 34 Y mirando á los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y hermanos. | 34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. | 34 Y mirando alrededor a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y hermanos. |
| 3.35 | 35 porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, este es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. | 35 Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, este es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. | 35 Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi herman | ||