| La Biblia Comparada : El Apocalipsis, ó Revelación de San Juan, El Teólogo | |||||
| Valera 1858 | Reina Valera 1862 | Reina Valera 1909 | Reina Valera 1960 | Valera Antigua SEV | |
| 1.1 | 1 REVELACION de Jesu Cristo, la cual Dios le dió para manifestar á sus siervos las cosas que conviene que sean hechas presto: y las declaró, enviándola por su ángel á Juan su siervo; | 1 LA revelacion de Jesu-Cristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto: y [las] declaró, enviándo[la] por su ángel á Juan su siervo, | 1 LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; y la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo, | 1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, | 1 La revelación de Jesús, el Cristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que conviene que sean hechas presto; y envió, y las indicó por señales por su ángel a Juan su siervo, |
| 1.2 | 2 el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesu Cristo, y de todas las cosas que ha visto. | 2 El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesu-Cristo, y de todas las cosas que ha visto. | 2 El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. | 2 que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. | 2 el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesús, el Cristo, y de todas las cosas que ha visto. |
| 1.3 | 3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas que en ella [están] escritas: porque el tiempo esta cerca. | 3 Bienaventurado el que lee, y las que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo [está] cerca. | 3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca. | 3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca. | 3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta Profecía, y guardan las cosas que en ella están escritas, porque el tiempo está cerca. |
| 1.4 | 4 JUAN, á las siete Iglesias que [están] en Asia, gracia sea con vosotros, y paz del que es, y que era, y que ha de venir; y de los siete espíritus que están delante de su trono; | 4 JUAN á las siete iglesias que [están] en Asia: Gracia [sea] con vosotros, y paz del que es, y que era, y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; | 4 Juan á las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono; | 4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; | 4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era, y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono; |
| 1.5 | 5 y de Jesu Cristo, que es testigo fiel, primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra: que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, | 6 Y de Jesu-Cristo, [que es] el testigo fiel, primogénito de los muertos, y el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, | 5 Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, | 5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, | 5 y de Jesús, el Cristo, el testigo fiel, el Primogénito de los muertos, y Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, |
| 1.6 | 6 y nos ha hecho reyes, y sacerdotes para Dios y su Padre: á él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amen. | 6 Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios, y su Padre; á el [sea] gloria é imperio para siempre jamás. Amen. | 6 Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amén. | 6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. | 6 y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre: a él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén. |
| 1.7 | 7 Hé aquí, viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron, y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amen. | 7 Hé aquí que viene con las nubes, y todo ojo lo verá, y los que lo traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amen. | 7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén. | 7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. | 7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén. |
| 1.8 | 8 Yo soy Alpha y Omega, principio y fin, dice el Señor, que es, y que era, y que ha de venir, el Todopoderoso. | 8 Yo soy el Alpha y la Omega, el principio y fin, dice el Señor, que es, y que era, y que ha de venir, el Todopoderoso. | 8 Yo soy el Alpha y la Omega, principio y fin, dice el Señor, que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. | 8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. | 8 YO SOY el Alfa y la Omega: principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. |
| 1.9 | 9 Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulacion, y en el reino, y en la paciencia de Jesu Cristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios, y el testimonio de Jesu Cristo. | 9 Yo Juan vuestro hermano, y participante en la tribulacion, y en el reino, y en la paciencia de Jesu-Cristo, estaba en la isla que es llamada Patmos por la palabra de Dios y el testimonio de Jesu-Cristo. | 9 Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. | 9 Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. | 9 Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el Reino, y en la paciencia de Jesús, el Cristo; estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesús, el Cristo. |
| 1.10 | 10 Yo fuí en espíritu en dia de Domingo, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, | 10 Yo fuí en Espíritu en el dia de Domingo, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, | 10 Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, | 10 Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, | 10 Yo fui en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, |
| 1.11 | 11 que decia: Yo soy Alpha y Omega, el primero y postrero: Escribe en un libro lo que ves, y envíalo á las siete Iglesias que están en Asia; á Efeso, y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardo, y á Phmadelfia, y á Laodicéa. | 11 Que decia: Yo soy el Alpha y Omega, el primero y el último: Escribe en un libro lo que ves, y envía[lo] á las siete iglesias, que están en Asia; á Efeso, y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardis, y á Filadelfia, y á Laodicéa. | 11 Que decía: Yo soy el Alpha y Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envía lo á las siete iglesias que están en Asia; á Efeso, y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardis, y á Filadelfia, y á Laodicea. | 11 que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. | 11 que decía: YO SOY el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete Iglesias que están en Asia: a Efeso, y a Esmirna, y a Pérgamo, y a Tiatira, y a Sardis, y a Filadelfia, y a Laodicea. |
| 1.12 | 12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, ví siete candeleros de oro; | 12 Y me volví á ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, ví siete candeleros de oro; | 12 Y me volví á ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, vi siete candeleros de oro; | 12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, | 12 Y me volví a ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro; |
| 1.13 | 13 y en medio de los siete candeleros de oro, uno semejante al Hijo del hombre vestido de una ropa que llegaba hasta los piés, y ceñido por los pechos con una cinta de oro; | 13 Y en medio de los siete candeleros, [uno] semejante al Hijo del hombre vestido de una ropa que llegaba hasta los piés, y ceñido por los pechos con una cinta de oro; | 13 Y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro. | 13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. | 13 y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo de hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro. |
| 1.14 | 14 y su cabeza, y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, y como la nieve; y sus ojos como llama de fuego; | 14 Y su cabeza y [sus] cabellos [eran] blancos como la lana blanca, como la nieve, y sus ojos como llama de fuego; | 14 Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego; | 14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; | 14 Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego; |
| 1.15 | 15 y sus piés semejantes al laton fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. | 15 Y sus piés, semejantes al laton fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. | 15 Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. | 15 y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. | 15 y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. |
| 1.16 | 16 Y tenia en su diestra siete estrellas: y de su boca salia una espada de dos Phmos: y su rostro era resplandeciente como el sol resplandece en su fuerza. | 16 Y tenia en su diestra siete estrellas: y de su boca salia una espada aguda de dos filos. Y su rostro [era] como el sol [cuando] resplandece en su fuerza. | 16 Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. | 16 Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. | 16 Y tenía en su diestra siete estrellas; y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. |
| 1.17 | 17 Y cuando yo le hube visto, caí como muerto á sus piés. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas, yo soy el primero, y el postrero; | 17 Y cuando yo le ví, caí como muerto á sus piés. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: Yo soy el primero y el último; | 17 Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; | 17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; | 17 Y cuando yo le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; YO SOY el primero y el último; |
| 1.18 | 18 y el que vivo, y he sido muerto, y, hé aquí, vivo por siglos de siglos. Amen. Y tengo las llaves del infierno, y de la muerte. | 18 Y el que vivo, y he sido muerto; y hé aquí que vivo por siglos de siglos. Amen. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte. | 18 Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte. | 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. | 18 y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo para siempre jamás, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte. |
| 1.19 | 19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser despues de estas. | 19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser despues de estas: | 19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas: | 19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. | 19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas. |
| 1.20 | 20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias y los siete candeleros que has visto, son las siete Iglesias. | 20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias. | 20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias. | 20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias. | 20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete Iglesias. |
| 2.1 | 1 ESCRIBE al ángel de la Iglesia de Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas: | 1 ESCRIBE al ángel de la iglesia de Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas: | 1 ESCRIBE al ángel de la iglesia en EFESO: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas: | 1 Escribe al ángel de la iglesia en Éfeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto: | 1 Escribe al ángel de la Iglesia de Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas: |
| 2.2 | 2 Yo sé tus obras, y tu trabajo, y tu paciencia, y que tú no puedes sufrir los malos, y has probado á los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos: | 2 Yo sé tus obras, y tu trabajo, y paciencia; y que tú no puedes sufrir los malos, y has probado á los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos: | 2 Yo sé tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que tú no puedes sufrir los malos, y has probado á los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; | 2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; | 2 Yo sé tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que tú no puedes sufrir a los malos, y has probado a los que se dicen ser Apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; |
| 2.3 | 3 y has sufrido, y sufres, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido. | 3 Y has sufrido, y tienes paciencia, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido. | 3 Y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido. | 3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. | 3 y has sufrido, y sufres, y has trabajado por mi Nombre, y no has desfallecido. |
| 2.4 | 4 Pero tengo algo contra tí, porque has dejado tu primera caridad. | 4 Pero tengo contra tí que has dejado tu primer amor. | 4 Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. | 4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. | 4 Pero tengo contra ti que has dejado tu amor más alto, la caridad. |
| 2.5 | 5 Por lo cual ten memoria de donde has caido, y arrepiéntete, y haz las primeras obras: si no, vendré presto á tí, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te enmendares. | 5 Recuerda por tanto de donde has caido, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré presto á tí, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. | 5 Recuerda por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré presto á ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. | 5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. | 5 Por lo cual ten memoria de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; si no, vendré presto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te enmendares. |
| 2.6 | 6 Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los Nicolaitas, los cuales yo tambien aborrezco. | 6 Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los Nicolaítas, los cuales yo tambien aborrezco. | 6 Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los Nicolaítas; los cuales yo también aborrezco. | 6 Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. | 6 Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los nicolaítas, los cuales yo también aborrezco. |
| 2.7 | 7 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias: Al que venciere, daré á comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraiso de Dios. | 7 El que tiene oido, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias: Al que venciere, daré á comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraiso de Dios. | 7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. | 7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. | 7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: Al que venciere, daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del Paraíso de Dios. |
| 2.8 | 8 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia de Smirna: El primero y postrero, que fué muerto, y vive, dice estas cosas: | 8 Y escribe al ángel de la iglesia de Smirna: El primero y postrero que fué muerto, y vivió, dice estas cosas; | 8 Y escribe al ángel de la iglesia en SMIRNA: El primero y postrero, que fué muerto, y vivió, dice estas cosas: | 8 Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto: | 8 Y escribe al ángel de la Iglesia de Esmirna: El primero y el postrero, que fue muerto, y vive, dice estas cosas: |
| 2.9 | 9 Yo sé tus obras, y tu tribulacion, y tu pobreza, (pero tú eres rico,) y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás. | 9 Yo sé tus obras, y tu tribulacion, y tu pobreza, (pero tú eres rico,) y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas [son] sinagoga de Satanás. | 9 Yo sé tus obras, y tu tribulacion, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas son sinagoga de Satanás. | 9 Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás. | 9 Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y sé la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son; mas son la sinagoga de Satanás. |
| 2.10 | 10 No tengas ningun temor de las cosas que has de padecer. Hé aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros á la cárcel, para que seais probados; y tendreis tribulacion de diez dias. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. | 10 No tengas ningun temor de las cosas que has de padecer. Hé aquí, el diablo ha de enviar [algunos] de vosotros á la cárcel, para que seais probados, y tendréis tribulacion de diez dias. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. | 10 No tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. He aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros á la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación de diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. | 10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. | 10 No tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. He aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros a la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación de diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. |
| 2.11 | 11 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias: El que venciere, no recibirá daño de la segunda muerte. | 11 El que tiene oido, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias: El que venciere, no recibirá daño de la muerte segunda. | 11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. El que venciere, no recibirá daño de la muerte segunda. | 11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte. | 11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. El que venciere, no recibirá daño de la muerte segunda. |
| 2.12 | 12 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Pérgamo: El que tiene la espada de dos Phmos, dice estas cosas: | 12 Y escribe al ángel de la iglesia [que está] en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos, dice estas cosas: | 12 Y escribe al ángel de la iglesia en PÉRGAMO: El que tiene la espada aguda de dos filos, dice estas cosas: | 12 Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto: | 12 Y escribe al ángel de la Iglesia que está en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos, dice estas cosas: |
| 2.13 | 13 Yo sé tus obras, y donde moras, donde está la silla de Satanás: y tienes mi nombre, y no has negado mi fé, aun en los dias en que fué Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora. | 13 Yo sé tus obras, y donde moras, donde [está] la silla de Satanás; y retienes mi nombre, y no has negado mi fé aun en los dias que fué Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora. | 13 Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y retienes mi nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fué Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora. | 13 Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás. | 13 Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y tienes mi Nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fue Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora. |
| 2.14 | 14 Pero tengo unas pocas cosas contra tí: porque tú tienes ahí los que siguen la doctrina de Balaám, el cual enseñaba á Balác á poner escandalo delante de los hijos de Israél, á comer de cosas sacrificadas á los ídolos, y á cometer fornicacion. | 14 Pero tengo unas pocas cosas contra tí: porque tú tienes ahí los que tienen la doctrina de Balaam, el cual enseñaba á Balac á poner escándalo delante de los hijos de Israel, á comer de cosas sacrificadas á los ídolos, y á cometer fornicacion. | 14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: porque tú tienes ahí los que tienen la doctrina de balaam, el cual enseñaba á Balac á poner escándalo delante de los hijos de Israel, á comer de cosas sacrificadas á los ídolos, y á cometer fornicación. | 14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. | 14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: porque tú tienes ahí los que tienen la doctrina de Balaam, el cual enseñaba a Balac a poner escándalo delante de los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. |
| 2.15 | 15 Así tambien tú tienes á los que siguen la doctrina de los Nicolaitas, lo cual [yo] aborrezco. | 15 Así tambien tu tienes á los que tienen la doctrina de los Nicolaítas, lo cual [yo] aborrezco. | 15 Así también tú tienes á los que tienen la doctrina de los Nicolaítas, lo cual yo aborrezco. | 15 Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco. | 15 Así también tú tienes a los que tienen la doctrina de los nicolaítas, la cual yo aborrezco. |
| 2.16 | 16 Arrepiéntete: porque de otra manera vendré á tí presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. | 16 Arrepiéntete; porque de otra manera vendré á tí presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. | 16 Arrepiéntete, porque de otra manera vendré á ti presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. | 16 Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. | 16 Arrepiéntete, porque de otra manera vendré a ti presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. |
| 2.17 | 17 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias: Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce, sino aquel que lo recibe. | 17 El que tiene odio, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias: Al que venciere daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que [lo] recibe. | 17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. | 17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. | 17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. Al que venciere, daré a comer del Maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un Nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. |
| 2.18 | 18 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Tiatira: El Hijo de Dios que tiene sus ojos como llama de fuego, y sus piés semejantes al laton fino, dice estas cosas; | 18 Y escribe al ángel de la iglesia que está en Tiatira: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos como llama de fuego, y sus piés semejantes al laton fino, dice estas cosas: | 18 Y escribe al ángel de la iglesia en TIATIRA: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos como llama de fuego, y sus pies semejantes al latón fino, dice estas cosas: | 18 Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido, dice esto: | 18 Y escribe al ángel de la Iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos como llama de fuego, y sus pies semejantes al latón fino, dice estas cosas: |
| 2.19 | 19 Yo conozco tus obras, y caridad, y servicio, y fé, y tu paciencia, y tus obras; y las postreras, [que son] muchas mas que las primeras. | 19 Yo he conocido tus obras, y caridad, y servicio, y fé, y tu paciencia, y tus obras postreras, [que son] mas que las primeras: | 19 Yo he conocido tus obras, y caridad, y servicio, y fe, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. | 19 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. | 19 Yo he conocido tus obras, y caridad, y servicio, y fe, y tu paciencia, y tus obras, las postreras que son muchas más que las primeras. |
| 2.20 | 20 Mas tengo unas pocas cosas contra tí: que permites á Jezabél, mujer que se dice profetisa, enseñar, y engañar á mis siervos, á fornicar, y á comer cosas ofrecidas á los ídolos: | 20 Mas tengo unas pocas cosas contra tí: porque permites aquella mujer Jezabel (que se dice profetisa) ensenar, y engañar á mis siervos, á fornicar, y á comer cosas ofrecidas á los ídolos. | 20 Mas tengo unas pocas cosas contra ti: porque permites aquella mujer Jezabel (que se dice profetisa) enseñar, y engañar á mis siervos, á fornicar, y á comer cosas ofrecidas á los ídolos. | 20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. | 20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que permites aquella mujer, Jezabel, (que se dice profetisa) enseñar, y engañar a mis siervos, a fornicar, y a comer cosas ofrecidas a los ídolos. |
| 2.21 | 21 y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicacion, y no se ha arrepentido. | 21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicacion, y no se ha arrepentido. | 21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación; y no se ha arrepentido. | 21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. | 21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación; y no se ha arrepentido. |
| 2.22 | 22 Hé aquí, yo la postraré en una cama, y á los que adulteran con ella, en muy grande tribulacion, si no se arrepintieren de sus obras. | 22 Hé aquí yo la echo en cama, y á los que adulteran con ella, en muy grande tribulacion, si no se arrepintieren de sus obras: | 22 He aquí, yo la echo en cama, y á los que adulteran con ella, en muy grande tribulación, si no se arrepintieren de sus obras: | 22 He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella. | 22 He aquí, yo la echo en cama, y a los que adulteran con ella, en gran tribulación, si no se arrepintieren de sus obras; |
| 2.23 | 23 Y heriré de muerte sus hijos; y todas las Iglesias sabrán, que yo soy el que escudriño los riñones, y los corazones; y daré á cada uno de vosotros segun sus obras. | 23 Y mataré sus hijos con muerte; y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los riñones, y los corazones: y daré á cada uno de vosotros segun sus obras. | 23 Y mataré á sus hijos con muerte; y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los riñones y los corazones: y daré á cada uno de vosotros según sus obras. | 23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras. | 23 y mataré a sus hijos con muerte; y todas las Iglesias sabrán que YO SOY el que escudriño los riñones y los corazones; y daré a cada uno de vosotros según sus obras. |
| 2.24 | 24 Pero yo digo á vosotros y á los demos que estais en Tiatira: Aquellos que no tienen esta doctrina, y que no han conocido las profundidades de Satanás, como dicen, yo no enviaré sobre vosotros otra carga. | 24 Pero yo digo á vosotros, y á los demás que estais en Tiatira: Cualesquiera que no tienen esta doctrina, y que no han conocido las profundidades de Satanás, (como dicen,) yo no enviaré sobre vosotros otra carga. | 24 Pero yo digo á vosotros, y á los demás que estáis en Tiatira, cualesquiera que no tienen esta doctrina, y que no han conocido las profundidades de Satanás, como dicen: Yo no enviaré sobre vosotros otra carga. | 24 Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; | 24 Pero yo digo a vosotros, y a los demás que estáis en Tiatira: Cualesquiera que no tienen esta doctrina, y que no han conocido las profundidades de Satanás (como ellos dicen), Yo no enviaré sobre vosotros otra carga. |
| 2.25 | 25 Empero la que teneis, tenedla hasta que yo venga. | 25 Empero la que teneis, tenedla hasta que yo venga. | 25 Empero la que tenéis, tenedla hasta que yo venga. | 25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. | 25 Pero la que tenéis, tenedla hasta que yo venga. |
| 2.26 | 26 Y al que hubiere vencido, y hubiere guardado mis obras hasta el fin, yo le daré potestad sobre las naciones: | 26 Y al que hubiere vencido, y hubiere guardado mis obras hasta el fin, yo le daré potestad^ sobre las gentes; | 26 Y al que hubiere vencido, y hubiere guardado mis obras hasta el fin, yo le daré potestad sobre las gentes; | 26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, | 26 Y al que hubiere vencido, y hubiere guardado mis obras hasta el fin, yo le daré potestad sobre los gentiles; |
| 2.27 | 27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebrantadas como vaso de ollero, como tambien yo la he recibido de mi Padre. | 27 Y las regirá con vara de hierro, y serán quebrantados como vaso de alfarero, como tambien yo [la] he recibido de mi Padre: | 27 Y las regirá con vara de hierro, y serán quebrantados como vaso de alfarero, como también yo he recibido de mi Padre: | 27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; | 27 y los regirá con vara de hierro, y serán quebrantados como vaso de alfarero, como también yo la he recibido de mi Padre; |
| 2.28 | 28 Y le daré la estrella de la mañana. | 28 Y le daré la estrella de la mañana. | 28 Y le daré la estrella de la mañana. | 28 y le daré la estrella de la mañana. | 28 y le daré la estrella de la mañana. |
| 2.29 | 29 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias. | 29 El que tiene oido, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. | 29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. | 29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. | 29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. |
| 3.1 | 1 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Sardo: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras: tienes nombre que vives, y estás muerto. | 1 ESCRIBE al ángel de la iglesia [que está] en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras; que tienes nombre que vives, y estás muerto. | 1 Y ESCRIBE al ángel de la iglesia en SARDIS: El que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras que tienes nombre que vives, y estás muerto. | 1 Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. | 1 Y escribe al ángel de la Iglesia que está en Sardis: El que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras; que tienes nombre de que vives, y estás muerto. |
| 3.2 | 2 Sé vigilante, y confirma las otras cosas que están para morir: porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. | 2 Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir: porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. | 2 Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. | 2 Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. | 2 Sé vigilante, y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. |
| 3.3 | 3 Acuérdate pues de lo que has recibido, y has oido, y guárdalo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré á tí como ladron, y no sabrás á qué hora vendré á tí. | 3 Acuérdate pues de lo que has recibido, y has oido, y guárda[lo,] y arrepiéntete. Y si no velares, vendré á tí como ladron, y no sabrás en qué hora vendré á tí. | 3 Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárda lo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré á ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré á ti. | 3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. | 3 Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré a ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré a ti. |
| 3.4 | 4 Mas tienes unas pocas personas tambien en Sardo, que no han ensuciado sus vestiduras, y andarán conmigo en vestiduras blancas: porque son dignos. | 4 Mas tienes unas pocas personas en Sardis, que no han ensuciado sus vestiduras, y andarán conmigo en vestiduras blancas; porque son dignos. | 4 Mas tienes unas pocas personas en Sardis que no han ensuciado sus vestiduras: y andarán conmigo en vestiduras blancas; porque son dignos. | 4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. | 4 Mas tienes unas pocas personas también en Sardis que no han ensuciado sus vestiduras, y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. |
| 3.5 | 5 El que venciere, será así vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. | 5 El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. | 5 El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. | 5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. | 5 El que venciere, será así vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. |
| 3.6 | 6 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias. | 6 El que tiene oido, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. | 6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. | 6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. | 6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. |
| 3.7 | 7 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Phmadelfia: El Santo y Verdadero, que tiene la llave de David; que abre, y ninguno cierra; que cierra, y ninguno abre, dice estas cosas: | 7 Y escribe al ángel de la iglesia [que está] en Filadelfia: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David; el que abre, y ninguno cierra; y cierra, y ninguno abre: | 7 Y escribe al ángel de la iglesia en FILADELFIA: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: | 7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: | 7 Y escribe al ángel de la Iglesia que está en Filadelfia: El Santo y Verdadero, que tiene la llave de David; que abre y ninguno cierra; que cierra y ninguno abre, dice estas cosas: |
| 3.8 | 8 Yo conozco tus obras: hé aquí, te he puesto delante de tí una puerta abierta, y ninguno la puede cerrar: porque tú tienes una poquita de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. | 8 Yo conozco tus obras: hé aquí he dado una puerta abierta delante de tí la cual ninguno puede cerrar; porque tú tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. | 8 Yo conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. | 8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. | 8 Yo conozco tus obras: he aquí, he dado la puerta abierta delante de ti, y ninguno la puede cerrar; porque tienes algo de potencia, y has guardado mi Palabra, y no has negado mi Nombre. |
| 3.9 | 9 Hé aquí, yo daré de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas mienten: hé aquí, yo los constreñiré á que vengan, y adoren delante de tus piés, y sepan que yo te he amado. | 9 Hé aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas mienten; hé aquí, yo los constreñiré á que vengan, y adoren delante de tus piés, y sepan que yo te he amado. | 9 He aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas mienten; he aquí, yo los constreñiré á que vengan y adoren delante de tus pies, y sepan que yo te he amado. | 9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. | 9 He aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás, a los que se dicen ser judíos, y no lo son, mas mienten; he aquí, yo los constreñiré a que vengan y adoren delante de tus pies, y sepan que yo te he amado. |
| 3.10 | 10 Porque has guardado la palabra de mi paciencia, y yo te guardaré de la hora de la tentacion, que ha de venir en todo el mundo, para probar los que moran en la tierra. | 10 Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo tambien te guardaré de la hora de la tentacion que ha de venir en todo el mundo, para probar los que moran en la tierra. | 10 Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar á los que moran en la tierra. | 10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. | 10 Porque has guardado la Palabra de mi paciencia, yo te guardaré de la hora de la tentación, que ha de venir en todo el universo mundo, para probar los que moran en la tierra. |
| 3.11 | 11 Mira, que yo vengo presto: reten lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. | 11 Hé aquí, yo vengo presto: reten lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. | 11 He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. | 11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. | 11 He aquí, que yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. |
| 3.12 | 12 Al que venciere yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca mas saldrá fuera: y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, que es la nueva Jerusalem, la cual ha descendido del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo. | 12 Al que venciere, yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, [que es] la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo. | 12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo. | 12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. | 12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el Nombre de mi Dios, y el nombre de la Ciudad de mi Dios, que es la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi Nombre nuevo. |
| 3.13 | 13 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias. | 13 El que tiene oido, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. | 13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. | 13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. | 13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. |
| 3.14 | 14 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia de los Laodicenses: Hé aquí, dice el Amen, el testigo fiel y verdadero, el principio de la criatura de Dios: | 14 Y escribe al ángel de la iglesia de los Laodicenses: Hé aquí dice el Amen, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creacion de Dios: | 14 Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios: | 14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: | 14 Y escribe al ángel de la Iglesia de los laodicenses: He aquí, el que dice Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios; |
| 3.15 | 15 Yo conozco tus obras: que ni eres frio, ni caliente: ojalá fueses frio, ó hirviente: | 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frio, ni caliente. ¡Ojalá fueses frio, ó caliente! | 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. Ojalá fueses frío, ó caliente! | 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! | 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni hirviente. ¡Bien que fueses frío, o hirviente! |
| 3.16 | 16 mas porque eres tibia, y no frio ni hirviente, yo te vomitaré de mi boca. | 16 Mas porque eres tibio, y no frio ni caliente, te vomitaré de mi boca. | 16 Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. | 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. | 16 Mas porque eres tibio, y no frío ni hirviente, yo te vomitaré de mi boca. |
| 3.17 | 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa: y no conoces que tú eres cuitado, y miserable, pobre, y ciego, y desnudo: | 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable, y pobre, y ciego, y desnudo; | 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo; | 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. | 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un desventurado y miserable y pobre y ciego y desnudo; |
| 3.18 | 18 yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. | 18 Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. | 18 Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. | 18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. | 18 Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. |
| 3.19 | 19 Yo reprendo y castigo á todos los que amo: ten pues zelo, y enmiéndate. | 19 Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete. | 19 Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete. | 19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. | 19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo: sé pues celoso, y enmiéndate. |
| 3.20 | 20 Mira, que yo estoy á la puerta, y llamo: si alguno oyere mi voz, y me abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo. | 20 Hé aquí, que estoy á la puerta, y llamo: si alguno oyere mi voz, y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo. | 20 He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo. | 20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. | 20 He aquí, que yo estoy parado a la puerta y llamo; si alguno oyere mi voz, y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. |
| 3.21 | 21 Al que venciere, yo le daré que se asiente conmigo en mi trono: así como yo he vencido, y me he asentado con mi Padre en su trono. | 21 Al que venciere yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. | 21 Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. | 21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. | 21 Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. |
| 3.22 | 22 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias. | 22 El que tiene oido, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. | 22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. | 22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. | 22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. |
| 4.1 | 1 DESPUES de estas cosas miré, y hé aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que es necesario que sean hechas despues de estas. | 1 DESPUES de estas cosas miré, y hé aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí, [era] como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser despues de estas. | 1 DESPUÉS de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser después de éstas. | 1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. | 1 Después de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que es necesario que sean hechas después de éstas. |
| 4.2 | 2 Y luego yo fuí en espíritu: y he aquí un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno asentado. | 2 Y luego yo fuí en Espíritu: y hé aquí un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado. | 2 Y luego yo fuí en Espíritu: y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado. | 2 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. | 2 Y luego yo fui en espíritu; y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado. |
| 4.3 | 3 Y el que estaba asentado, era al parecer semejante á una piedra de jaspe y de sardio, y el íris estaba al rededor del trono semejante á una vision de esmeralda. | 3 Y el que estaba sentado, era al parecer semejante á una piedra de jaspe y de sárdio; y un arco celeste [habia] alrededor del trono, semejante en el aspecto á la esmeralda. | 3 Y el que estaba sentado, era al parecer semejante á una piedra de jaspe y de sardio: y un arco celeste había alrededor del trono, semejante en el aspecto á la esmeralda. | 3 Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda. | 3 Y el que estaba sentado, era al parecer semejante a una piedra de Jaspe y de Sardónice; y un arco del cielo estaba alrededor del trono, semejante en el aspecto a la esmeralda. |
| 4.4 | 4 Y al rededor del trono habia veinte y cuatro sillas: y ví sobre las sillas veinte y cuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas: y tenian sobre sus cabezas coronas de oro. | 4 Y alrededor del trono habia veinticuatro sillas: y ví sobre las sillas los veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenian sobre sus cabezas coronas de oro. | 4 Y alrededor del trono había veinticuatro sillas: y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas de oro. | 4 Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. | 4 Y alrededor del trono había veinticuatro sillas; y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas de oro. |
| 4.5 | 5 Y del trono salian relámpagos, y truenos, y voces: y habia siete lámparas de fuego ardiendo delante del trono, las cuales son los siete espíritus de Dios. | 5 Y del trono salian relámpagos y truenos, y voces: y siete lámparas de fuego estaban ardiendo delante del trono, las cuales son los siete espíritus de Dios. | 5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces: y siete lámparas de fuego estaban ardiendo delante del trono, las cuales son los siete Espíritus de Dios. | 5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios. | 5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y siete lámparas de fuego estaban ardiendo delante del trono, las cuales son los siete Espíritus de Dios. |
| 4.6 | 6 Y delante del trono [habia] como un mar de color de vidrio semejante al cristal: y en medio del trono, y al rededor del trono cuatro animales llenos de ojos delante y detrás. | 6 Y delante del trono [habia] como un mar de vidrio semejante al cristal; y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro animales llenos de ojos delante y detrás. | 6 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro animales llenos de ojos delante y detrás. | 6 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. | 6 Y delante del trono había como un mar de color de vidrio semejante al cristal; y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro animales llenos de ojos delante y detrás. |
| 4.7 | 7 Y el primer animal era semejante á un leon, y el segundo animal, semejante á un becerro, y el tercer animal tenia la cara como hombre, y el cuarto animal, semejante al águila que vuela. | 7 Y el primer animal [era] semejante á un leon; y el segundo animal semejante á un becerro; y el tercer animal, tenia la cara como de hombre; y el cuarto animal, semejante á un águila volando. | 7 Y el primer animal era semejante á un león; y el segundo animal, semejante á un becerro; y el tercer animal tenía la cara como de hombre; y el cuarto animal, semejante á un águila volando. | 7 El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. | 7 Y el primer animal era semejante a un león; y el segundo animal, semejante a un becerro, y el tercer animal tenía el rostro como de hombre; y el cuarto animal, semejante a un águila volando. |
| 4.8 | 8 Y los cuatro animales tenian cada uno por sí seis alas al rededor: y dentro estaban llenos de ojos; y no tenian reposo dia ni noche, diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir. | 8 Y los cuatro animales tenian cada uno por sí seis alas alrededor; y de dentro estaban llenos de ojos; y no tenian reposo dia ni noche, diciendo: Santo, santo, santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir. | 8 Y los cuatro animales tenían cada uno por sí seis alas alrededor, y de dentro estaban llenos de ojos; y no tenían reposo día ni noche, diciendo: Santo, santo, santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir. | 8 Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. | 8 Y los cuatro animales tenían cada uno por sí seis alas alrededor; y de dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día ni noche, diciendo: Santo, Santo, Santo el Señor Dios Todopoderoso, el que era, y que es, y que ha de venir. |
| 4.9 | 9 Y cuando aquellos animales daban gloria, y honra, y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que vive para siempre jamás, | 9 Y cuando aquellos animales daban gloria, y honra, y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que vive para siempre jamás, | 9 Y cuando aquellos animales daban gloria y honra y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que vive para siempre jamás, | 9 Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, | 9 Y cuando aquellos animales daban gloria y honra y alabanza al que está sentado en el trono, al que vive para siempre jamás; |
| 4.10 | 10 los veinte y cuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás, y echaban sus coronas delante del trono, diciendo: | 10 Los veinticuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás; y echaban sus coronas delante del trono, diciendo: | 10 Los veinticuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás, y echaban sus coronas delante del trono, diciendo: | 10 los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: | 10 los veinticuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás; y echaban sus coronas delante del trono, diciendo: |
| 4.11 | 11 Señor, digno eres de recibir gloria, y honra, y virtud: porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser, y fueron criadas. | 11 Señor, digno eres de recibir gloria, y honra, y virtud: porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser, y fueron criadas. | 11 Señor, digno eres de recibir gloria y honra y virtud: porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron criadas. | 11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. | 11 Señor, digno eres de recibir gloria y honra y virtud, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron creadas. |
| 5.1 | 1 Y VÍ en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito dentro y fuera, sellado con siete sellos. | 1 Y VÍ en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos. | 1 Y VI en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos. | 1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. | 1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos. |
| 5.2 | 2 Y ví un ángel fuerte, predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el libro, y de desatar sus sellos? | 2 Y ví un fuerte ángel, predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el libro, y de desatar sus sellos? | 2 Y vi un fuerte ángel predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el libro, y de desatar sus sellos? | 2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? | 2 Y vi un fuerte ángel predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el libro, y de desatar sus sellos? |
| 5.3 | 3 Y ninguno podia, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro, ni mirarle. | 3 Y ninguno podia, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro, ni mirarlo. | 3 Y ninguno podía, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro, ni mirarlo. | 3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. | 3 Y ninguno podía, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro, ni mirarlo. |
| 5.4 | 4 Y yo lloraba mucho, porque no habia sido hallado ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. | 4 Y yo lloraba mucho, porque no habia sido hallado ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. | 4 Y yo lloraba mucho, porque no había sido hallado ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. | 4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. | 4 Y yo lloraba mucho, porque no había sido hallado ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. |
| 5.5 | 5 Y uno de los ancianos me dice: No llores: hé aquí, el leon de la tribu de Judá, la raiz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus siete sellos. | 5 Y uno de los ancianos me dice: No llores: hé aquí el Leon de la tribu de Judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus siete sellos. | 5 Y uno de los ancianos me dice: No llores: he aquí el león de la tribu de Judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus siete sellos. | 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. | 5 Y uno de los ancianos me dice: No llores; he aquí el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus siete sellos. |
| 5.6 | 6 Y miré: y hé aquí, en medio del trono, y de los cuatro animales, Y en medio de los ancianos, estaba un Cordero como muerto, que tenia siete cuernos, y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. | 6 Y miré, y hé aquí en medio del trono y de los cuatro animales, y en medio de los ancianos, estaba un Cordero como inmolado, que tenia siete cuernos, y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados en toda la tierra. | 6 Y miré; y he aquí en medio del trono y de los cuatro animales, y en medio de los ancianos, estaba un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados en toda la tierra. | 6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. | 6 Y miré; y he aquí en medio del trono y de los cuatro animales, y en medio de los ancianos, estaba un Cordero como muerto, que tenía siete cuernos, y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados en toda la tierra. |
| 5.7 | 7 Y él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. | 7 Y él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. | 7 Y él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. | 7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. | 7 Y él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. |
| 5.8 | 8 Y cuando hubo tomado e | ||||