La Biblia Comparada : La Segunda Epístola del Apóstol San Pablo a los Corintios.
Valera 1858 Reina Valera 1862 Reina Valera 1909 Reina Valera 1960 Valera Antigua SEV
1.1 1 PABLO, apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timotéo, á la Iglesia de Dios que está en Corinto, juntamente con todos los santos que están por toda la Achaya: 1 PABLO, apóstol de Jesu-Cristo por la voluntad de Dios, y Timotéo el hermano, á la iglesia de Dios que está en Corinto, juntamente con todos los santos que están por toda la Achaia. 1 PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Timoteo el hermano, á la iglesia de Dios que está en Corinto, juntamente con todos los santos que están por toda la Acaya: 1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a la iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya: 1 Pablo, apóstol de Jesús, el Cristo, por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, juntamente con todos los santos que están por toda la Acaya: 
1.2 2 Gracia tengais, y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. 2 Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu-Cristo. 2 Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. 2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 2 Gracia tengáis, y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesús, el Cristo. 
1.3 3 Bendito [sea] el Dios y Padre del Señor Jesu Cristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolacion, 3 Bendito [sea] el Dios y Padre del Señor Jesu-Cristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolacion, 3 Bendito sea el Dios y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación, 3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús, el Cristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación, 
1.4 4 el que nos consuela en todas nuestras tribulaciones; para que podamos tambien nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolacion con que nosotros somos consolados de Dios. 4 El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos tambien nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolacion con que nosotros somos consolados de Dios. 4 El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios. 4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 4 el que nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 
1.5 5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda tambien por el [mismo] Cristo nuestra consolacion. 5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo así abunda tambien por el [mismo] Cristo nuestra consolacion. 5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones del Cristo, así abunda también, por Cristo, nuestra consolación. 
1.6 6 Si somos atribulados, [es] por vuestra consolacion y salud, la cual es obrada en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros tambien padecemos: ó si somos consolados, es por vuestra consolacion y salud: y nuestra esperanza de vosotros es firme, 6 Mas si somos atribulados, [es] por vuestra consolacion y salud, la cual es obrada en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros tambien padecemos: ó si somos consolados, [es] por vuestra consolacion y salud; 6 Mas si somos atribulados, es por vuestra consolación y salud; la cual es obrada en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos: ó si somos consolados, es por vuestra consolación y salud; 6 Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos. 6 Pero si somos atribulados, es por vuestra consolación y salud; la cual es obrada en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos; o si somos consolados, es por vuestra consolación y salud; 
1.7 7 estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así tambien lo sereis de la consolacion. 7 Y nuestra esperanza de vosotros es firme; estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así tambien [lo seréis] de la consolacion. 7 Y nuestra esperanza de vosotros es firme; estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así también lo sois de la consolación. 7 Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación. 7 y nuestra esperanza de vosotros es firme; estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así también lo seréis de la consolación. 
1.8 8 Porque, hermanos, no queremos, que ignoreis nuestra tribulacion que nos fué hecha en Asia, que sobre manera fuimos cargados sobre nuestras fuerzas, de tal manera que estuviésemos en duda de la vida. 8 Porque hermanos, no queremos que ignoreis de nuestra tribulacion que nos fué hecha en Asia; que sobre manera fuimos cargados sobre [nuestras] fuerzas, de tal manera que estuviésemos en duda de la vida. 8 Porque hermanos, no queremos que ignoréis de nuestra tribulación que nos fué hecha en Asia; que sobremanera fuimos cargados sobre nuestras fuerzas de tal manera que estuviésemos en duda de la vida. 8 Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. 8 Porque, hermanos, no queremos que ignoréis nuestra tribulación que nos fue hecha en Asia; que (sobremanera) fuimos cargados más allá de nuestras fuerzas, de tal manera que estuviésemos en duda de la vida. 
1.9 9 Mas nosotros tuvimos en nosotros mismos respuesta de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios, que levanta los muertos: 9 Mas nosotros tuvimos en nosotros mismos respuesta de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios, que levanta los muertos: 9 Mas nosotros tuvimos en nosotros mismos respuesta de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios que levanta los muertos: 9 Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; 9 Mas nosotros tuvimos en nosotros mismos respuesta de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios, que levanta a los muertos; 
1.10 10 el cual nos libró, y libra de tanta muerte: en el cual esperamos que aun nos librará: 10 El cual nos libró, y libra de tanta muerte; en el cual esperamos que aun nos librará; 10 El cual nos libró y libra de tanta muerte; en el cual esperamos que aun nos librará; 10 el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte; 10 el cual nos libró, y libra de tanta muerte; en el cual esperamos que aun nos librará; 
1.11 11 ayudándonos tambien vosotros con oracion por nosotros, para que por la merced [hecha] á nosotros por respeto de muchos, por muchos [tambien] sean dadas gracias por nosotros. 11 Ayudándonos tambien vosotros con oracion por nosotros, para que por la merced [hecha] á nos por respeto de muchos, por muchos [tambien] sean hechas gracias por nosotros. 11 Ayudándonos también vosotros con oración por nosotros, para que por la merced hecha á nos por respeto de muchos, por muchos sean hechas gracias por nosotros. 11 cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos. 11 ayudándonos también vosotros, con oración por nosotros, para que por el don hecho a nosotros por respeto de muchos, por muchos también sean dadas gracias por nosotros. 
1.12 12 Porque nuestra gloria es esta, [es á saber,] el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y mas con vosotros. 12 Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y muy más con vosotros. 12 Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y muy más con vosotros. 12 Porque nuestra gloria es ésta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros. 12 Porque nuestro regocijo es este: el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, sino con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y mucho más con vosotros. 
1.13 13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leeis, ó tambien conoceis; y espero que aun hasta el cabo las conocereis: 13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leeis, ó tambien conoceis; y espero que aun hasta el fin [las] conoceréis: 13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, ó también conocéis: y espero que aun hasta el fin las conoceréis: 13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, o también entendéis; y espero que hasta el fin las entenderéis; 13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, o también conocéis; y espero que aun hasta el fin las conoceréis; 
1.14 14 como tambien en parte habeis conocido que somos vuestra gloria, como tambien vosotros la nuestra, para el dia del Señor Jesus. 14 Como tambien en parte habeis conocido que somos vuestra gloria, así como tambien vosotros a nuestra, para el dia del Señor Jesus. 14 Como también en parte habéis conocido que somos vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús. 14 como también en parte habéis entendido que somos vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús. 14 como también en parte habéis conocido que somos vuestro regocijo, así como también vosotros el nuestro, en el día del Señor Jesús. 
1.15 15 Y con esta confianza quise primero venir á vosotros, porque tuviéseis [otra] segunda gracia: 15 Y con esta confianza quise primero ir á vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia; 15 Y con esta confianza quise primero ir á vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia; 15 Con esta confianza quise ir primero a vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia, 15 Y con esta confianza quise primero venir a vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia; 
1.16 16 y por vosotros pasar á Macedonia; y de Macedonia venir otra vez á vosotros, y ser vuelto de vosotros á Judéa. 16 Y por vosotros pasar á Macedonia, y de Macedonia venir otra vez á vosotros, y ser vuelto de vosotros á Judéa. 16 Y por vosotros pasar á Macedonia, y de Macedonia venir otra vez á vosotros, y ser vuelto de vosotros á Judea. 16 y por vosotros pasar a Macedonia, y desde Macedonia venir otra vez a vosotros, y ser encaminado por vosotros a Judea. 16 y por vosotros pasar a Macedonia, y de Macedonia venir otra vez a vosotros, y ser vuelto de vosotros a Judea. 
1.17 17 Así que pretendiendo esto, ¿usé quizá de liviandad? ¿ó lo que pienso [hacer,] piénsolo segun la carne, para que haya en mí Sí y No? 17 Así que pretendiendo esto, ¿usé quizá de liviandad? ó lo que pienso [hacer,] ¿piénso[lo] segun la carne, para que haya en mí Sí y No? 17 Así que, pretendiendo esto, ¿usé quizá de liviandad? ó lo que pienso hacer, ¿piénsolo según la carne, para que haya en mí Sí y No? 17 Así que, al proponerme esto, ¿usé quizá de ligereza? ¿O lo que pienso hacer, lo pienso según la carne, para que haya en mí Sí y No? 17 Así que, pretendiendo esto, ¿quizá de ligereza? O lo que pienso hacer, ¿lo pienso según la carne, para que haya de mí sí, sí y no, no? 
1.18 18 Antes Dios fiel [sabe] que nuestra palabra acerca de vosotros, no ha sido Sí y No. 18 Antes Dios fiel [sabe] que nuestra palabra para con vosotros no es Sí y No. 18 Antes, Dios fiel sabe que nuestra palabra para con vosotros no es Sí y No. 18 Mas, como Dios es fiel, nuestra palabra a vosotros no es Sí y No. 18 Antes es Dios fiel que nuestra palabra para con vosotros no ha sido sí y no. 
1.19 19 Porque el Hijo de Dios, Jesu Cristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado por mí, y Silvano, y Timotéo, no ha sido Sí y No: mas ha sido Sí en él. 19 Porque el Hijo de Dios, Jesu-Cristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado, por mí, y Silvano, y Timotéo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él. 19 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él. 19 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él; 19 Porque el Hijo de Dios, Jesús, el Cristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido sí y no; mas ha sido sí en él. 
1.20 20 Porque todas las promesas de Dios [son] en él Sí, y en él Amen por nosotros á gloria de Dios. 20 Porque todas las promesas de Dios [son] en él Sí, y en él Amen por nosotros á gloria de Dios. 20 Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por nosotros á gloria de Dios. 20 porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios. 20 Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por nosotros para la gloria de Dios. 
1.21 21 Y el que nos confirma con vosotros á Cristo, y el que nos ungió, [es] Dios: 21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, [es] Dios; 21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios; 21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, 21 Y el que nos confirma con vosotros a Cristo, y el que nos ungió, es Dios; 
1.22 22 el cual tambien nos selló, y nos dió las arras del Espíritu en nuestros corazones. 22 El cual tambien nos ha sellado, y dado la prenda del Espíritu en nuestros corazones. 22 El cual también nos ha sellado, y dado la prenda del Espíritu en nuestros corazones. 22 el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones. 22 el cual también nos selló, y nos dio la prenda del Espíritu en nuestros corazones. 
1.23 23 Mas yo llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que hasta ahora no he venido á Corinto por no seros carga: 23 Mas yo llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavia á Corinto. 23 Mas yo llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía á Corinto. 23 Mas yo invoco a Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía a Corinto. 23 Mas yo llamo a Dios por testigo sobre mi alma, que hasta ahora no he venido a Corinto por ser indulgente con vosotros. 
1.24 24 no que nos enseñoreemos de vuestra fé: mas somos ayudadores de vuestro gozo; porque por la fé estais en pié. 24 No que nos enseñoreemos de vuestra fé, mas somos ayudadores de vuestro gozo: porque por la fé estais firmes. 24 No que nos enseñoreemos de vuestra fe, mas somos ayudadores de vuestro gozo: porque por la fe estáis firmes. 24 No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo; porque por la fe estáis firmes. 24 No que nos enseñoreemos de vuestra fe, aunque somos ayudadores de vuestro gozo; porque por la fe estáis en pie. 
2.1 1 EMPERO esto he determinado en mí, [es á saber,] de no venir otra vez á vosotros con tristeza. 1 ESTO pues determiné para conmigo, no venir otra vez á vosotros con tristeza. 1 ESTO pues determiné para conmigo, no venir otra vez á vosotros con tristeza. 1 Esto, pues, determiné para conmigo, no ir otra vez a vosotros con tristeza. 1 Esto he determinado en mí, no venir otra vez a vosotros con tristeza. 
2.2 2 Y si yo os contristo, ¿quién será pues el que me alegrará, sino aquel á quien yo contristare? 2 Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegrará, sino aquel á quien yo contristare? 2 Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegrará, sino aquel á quien yo contristare? 2 Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegre, sino aquel a quien yo contristé? 2 Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegrará, sino aquel a quien yo contristare? 
2.3 3 Y esto mismo os escribí, para que cuando viniere no tenga tristeza sobre tristeza por parte de los que me debiera gozar; confiando en todos vosotros que mi gozo es el de todos vosotros. 3 Y esto mismo os escribí, porque cuando llegare no tenga tristeza sobre tristeza de los que me debiera gozar: confiando en vosotros todos que mi gozo es [el] de todos vosotros. 3 Y esto mismo os escribí, porque cuando llegare no tenga tristeza sobre tristeza de los que me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros. 3 Y esto mismo os escribí, para que cuando llegue no tenga tristeza de parte de aquellos de quienes me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros. 3 Y esto mismo os escribí, para que cuando llegare no tenga tristeza de los que me debiera gozar; confiando en todos vosotros que mi gozo es el de todos vosotros. 
2.4 4 Porque por la mucha tribulacion y angustia del corazon os escribí con muchas lágrimas: no para que fuéseis contristados, mas para que conociéseis cuánta mas caridad tengo para con vosotros. 4 Porque por la mucha tribulacion y angustia del corazon os escribí con muchas lágrimas; no para que fueseis contristados, mas para que supieseis cuánto más amor tengo para con vosotros. 4 Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas; no para que fueseis contristados, mas para que supieseis cuánto más amor tengo para con vosotros. 4 Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas, no para que fueseis contristados, sino para que supieseis cuán grande es el amor que os tengo. 4 Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas; no para que fueseis contristados, sino para que conocieseis cuánta más caridad tengo para con vosotros. 
2.5 5 Que si alguno [me] contristó, no me contristó á mí sino en parte, por no cargaros á todos vosotros. 5 Que si alguno [me] contristó, no me contristo á mí, sino en parte; por no cargaros á todos vosotros. 5 Que si alguno me contristó, no me contristó á mí, sino en parte, por no cargaros, á todos vosotros. 5 Pero si alguno me ha causado tristeza, no me la ha causado a mí solo, sino en cierto modo (por no exagerar) a todos vosotros. 5 Que si alguno me contristó, no me contristó a mí, sino en parte, para no cargaros, a todos vosotros. 
2.6 6 Bástale al tal esta reprension hecha de muchos: 6 Bástele al tal esta reprension [hecha] de muchos. 6 Bástale al tal esta reprensión hecha de muchos; 6 Le basta a tal persona esta reprensión hecha por muchos; 6 Bástale al tal esta reprensión hecha por muchos; 
2.7 7 para que al contrario vosotros antes le perdoneis y consoleis, porque no sea el tal consumido de demasiada tristeza. 7 Así que, al contrario, vosotros más bien lo perdoneis y consoleis, porque no sea el tal consumido de demasiada tristeza. 7 Así que, al contrario, vosotros más bien lo perdonéis y consoléis, porque no sea el tal consumido de demasiada tristeza. 7 así que, al contrario, vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza. 7 para que, al contrario, vosotros más bien lo perdonéis y consoléis, porque por ventura no sea el tal consumido con demasiada tristeza. 
2.8 8 Por lo cual os ruego que confirmeis la caridad para con él. 8 Por lo cual os ruego que confirmeis el amor para con él. 8 Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con él. 8 Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con él. 8 Por lo cual os ruego que confirméis la caridad para con él. 
2.9 9 Porque tambien por este fin os escribí á vosotros, [es á saber,] para conocer experiencia de vosotros, si sois obedientes en todo. 9 Porque tambien por este fin [os] escribí, para tener experiencia de vosotros si sois obedientes en todo. 9 Porque también por este fin os escribí, para tener experiencia de vosotros si sois obedientes en todo. 9 Porque también para este fin os escribí, para tener la prueba de si vosotros sois obedientes en todo. 9 Porque también para este fin os escribí, para tener experiencia de vosotros si sois obedientes en todo. 
2.10 10 Y al que [vosotros] perdonáreis, yo tambien: porque tambien yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros [lo he hecho] en persona de Cristo: 10 Y al que vosotros perdonareis, yo tambien: porque tambien yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros [lo he hecho] en persona de Cristo; 10 Y al que vosotros perdonareis, yo también: porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en persona de Cristo; 10 Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, 10 Y al que vosotros perdonareis, yo también: porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en la persona de Cristo; 
2.11 11 para que no seamos engañados de Satanás: porque no ignoramos sus maquinaciones. 11 Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones. 11 Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones. 11 para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones. 11 para que no seamos engañados de Satanás, pues no ignoramos sus maquinaciones. 
2.12 12 COMO vine á Troas por el Evangelio de Cristo, aunque me fué abierta puerta en el Señor, 12 Cuando vine á Troas para el Evangelio de Cristo, aunque me fué abierta puerta en el Señor, 12 Cuando vine á Troas para el evangelio de Cristo, aunque me fué abierta puerta en el Señor, 12 Cuando llegué a Troas para predicar el evangelio de Cristo, aunque se me abrió puerta en el Señor, 12 Cuando vine a Troas por el Evangelio del Cristo, aunque me fue abierta puerta en el Señor, 
2.13 13 no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado á Tito mi hermano: y así despidiéndome de ellos, me partí para Macedonia. 13 No tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado á Tito mi hermano: así despidiéndome de ellos, partí para Macedonia. 13 No tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado á Tito mi hermano: así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia. 13 no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a mi hermano Tito; así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia. 13 no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a Tito, mi hermano; y así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia. 
2.14 14 Mas á Dios [sean dadas] gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesus; y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar: 14 Mas á Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesus, y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar. 14 Mas á Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús, y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar. 14 Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. 14 Mas a Dios gracias; el cual hace que siempre triunfemos en el Cristo Jesús y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar. 
2.15 15 porque por Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden: 15 Porque para Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden. 15 Porque para Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden: 15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; 15 Porque por Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; 
2.16 16 á estos ciertamente olor de muerte para muerte; y á aquellos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es bastante? 16 A estos ciertamente olor de muerte para muerte: y á aquellos olor de vida para vida. Y para estas cosas ¿quién es suficiente? 16 A éstos ciertamente olor de muerte para muerte; y á aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas ¿quién es suficiente? 16 a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente? 16 a éstos ciertamente olor de muerte para muerte; y a aquellos olor de vida para vida. Y para estas cosas ¿quién es suficiente? 
2.17 17 Cierto no somos, como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios; antes como de sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos de Cristo. 17 Porque no somos, como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios, ántes con sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo. 17 Porque no somos como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios: antes con sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo. 17 Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo. 17 Porque no somos como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos de Cristo. 
3.1 1 ¿COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendacion para vosotros, ó de recomendacion de vosotros [para otros?] 1 COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendacion para vosotros, ó de recomendacion de vosotros? 1 ¿COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendación para vosotros, ó de recomendación de vosotros? 1 ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros? 1 ¿Comenzamos otra vez a alabarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros para otros? 
3.2 2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, las cuales son sabidas y leidas de todos los hombres: 2 Nuestras letras sois vosotros, escritas en nuestros corazones, sabidas y leidas de todos los hombres; 2 Nuestras letras sois vosotros, escritas en nuestros corazones, sabidas y leídas de todos los hombres; 2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; 2 Nuestras letras sois vosotros mismos, escritas en nuestros corazones, las cuales son sabidas y leídas por todos los hombres; 
3.3 3 cuando es manifiesto que sois carta de Cristo administrada de nosotros, y escrita no con tinta, mas con el Espíritu de Dios viva: no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazon. 3 Siendo manifiesto que sois letra de Cristo administrada de nosotros, y escrita no con tinta, mas con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazon. 3 Siendo manifiesto que sois letra de Cristo administrada de nosotros, escrita no con tinta, mas con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. 3 siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. 3 cuando es manifiesto que sois letra de Cristo administrada por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. 
3.4 4 Y tal confianza tenemos por Cristo para con Dios. 4 Y tal confianza tenemos por Cristo para con Dios: 4 Y tal confianza tenemos por Cristo para con Dios: 4 Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; 4 Y tal confianza tenemos por el Cristo para con Dios; 
3.5 5 No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos: sino que nuestra suficiencia es [de parte] de Dios: 5 No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia [es] de Dios; 5 No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia es de Dios; 5 no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, 5 no que seamos suficientes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia es de Dios; 
3.6 6 el cual aun nos hizo que fuésemos ministros suficientes del nuevo testamento: no de la letra, mas del espíritu: porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. 6 El cual asimismo nos hizo [que fuésemos] ministros suficientes del nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. 6 El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. 6 el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. 6 el cual aun nos hizo que fuésemos ministros suficientes del Nuevo Testamento, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, mas el Espíritu vivifica. 
3.7 7 Y si el ministerio de muerte [escrito] en letras formado en las piedras, fué para gloria, tanto que los hijos de Israél no pudiesen poner los ojos en la cara de Moisés, á causa de la gloria de su rostro, la cual habia de perecer: 7 Y si el ministerio de muerte en la letra grabado en piedras, fué con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudiesen poner los ojos en la faz de Moisés, á causa de la gloria de su rostro, la cual habia de perecer, 7 Y si el ministerio de muerte en la letra grabado en piedras, fué con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudiesen poner los ojos en la faz de Moisés á causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, 7 Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, 7 Y si el ministerio de muerte en la letra grabado en piedras, fue para gloria, tanto que los hijos de Israel no pudiesen poner los ojos en la faz de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, 
3.8 8 ¿como no será para mayor gloria el ministerio del espíritu? 8 ¿Cómo no será más bien con gloria el ministerio del Espíritu? 8 ¿Cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? 8 ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? 8 ¿Cómo no será para mayor gloria el ministerio del Espíritu? 
3.9 9 Porque si el ministerio de condenacion fué de gloria, mucho mas abundará en gloria el ministerio de justicia. 9 Porque si el ministerio de condenacion fué [con] gloria, mucho mas abundará en gloria el ministerio de justicia. 9 Porque si el ministerio de condenación fué con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justicia. 9 Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. 9 Porque si el ministerio de condenación fue de gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justicia. 
3.10 10 Porque lo que fué [tan] glorioso, en esta parte, ni aun fué glorioso en comparacion de la excelente gloria. 10 Porque aun lo que fué [tan] glorioso, no es glorioso en esta parte, en comparacion de la excelente gloria. 10 Porque aun lo que fué glorioso, no es glorioso en esta parte, en comparación de la excelente gloria. 10 Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. 10 Porque lo que fue tan glorioso, en esta parte ni aun fue glorioso, en comparación con la excelente gloria. 
3.11 11 Porque si lo que perece es para gloria, mucho mas sera para gloria lo que permanece. 11 Porque si lo que perece [tuvo] gloria, mucho más [será] en gloria lo que permanece. 11 Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más será en gloria lo que permanece. 11 Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece. 11 Porque si lo que perece es para gloria, mucho más será para gloria lo que permanece. 
3.12 12 Así que teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza. 12 Así que teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza. 12 Así que, teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza; 12 Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza; 12 Así que, teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza; 
3.13 13 Y no como Moisés, [que] ponia un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israél no pusiesen los ojos en su cara, cuya [gloria] habia de perecer. 13 Y no como Moisés, [que] ponia un velo sobre su faz, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de lo que habia de ser abolido. 13 Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su faz, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de lo que había de ser abolido. 13 y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido. 13 y no como Moisés, que ponía un velo sobre su faz, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en su cara, cuya gloria había de perecer. 
3.14 14 Y así los sentidos de ellos se embotaron: porque hasta el dia de hoy [les] queda el mismo velo no descubierto en la leccion del viejo testamento, el cual por Cristo es quitado: 14 Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el dia de hoy [les] queda el mismo velo no descubierto en la leccion del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado. 14 Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el día de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lección del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado. 14 Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. 14 (Y así los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el día de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lección del Antiguo Testamento, el cual en Cristo es quitado. 
3.15 15 antes hasta el dia de hoy, cuando Moisés es leido, el velo está puesto sobre el corazon de ellos. 15 Y aun hasta el dia de hoy, cuando Moisés es leido, el velo está puesto sobre el corazon de ellos. 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando Moisés es leído, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando Moisés es leído, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 
3.16 16 Empero cuando se convirtieren al Señor, el velo se quitará. 16 Mas cuando se convirtieren al Señor, el velo se quitará. 16 Mas cuando se convirtieren al Señor, el velo se quitará. 16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. 16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.) 
3.17 17 Porque el Señor es el espíritu: y donde [hay] aquel Espíritu del Señor, allí [hay] libertad. 17 Porque el Señor es el Espíritu: y donde [hay] aquel Espíritu del Señor, allí [hay] libertad. 17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay aquel Espíritu del Señor, allí hay libertad. 
3.18 18 Por tanto nosotros todos, puestos los ojos como en un espejo en la gloria del Señor con cara descubierta, somos trasformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor. 18 Por tanto, nosotros todos, mirando á cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor. 18 Por tanto, nosotros todos, mirando á cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor. 18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. 18 Por tanto nosotros todos, puestos los ojos como en un espejo en la gloria del Señor con cara descubierta, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor. 
4.1 1 POR lo cual teniendo [nosotros] esta administracion, segun la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos: 1 POR lo cual teniendo [nosotros] esta administracion segun la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos; 1 POR lo cual teniendo nosotros esta administración según la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos; 1 Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos. 1 Por lo cual teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos alcanzado, no faltamos; 
4.2 2 antes quitamos [de nosotros] los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios: mas en manifestacion de verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios. 2 Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestacion de verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios. 2 Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios. 2 Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios. 2 antes quitamos de nosotros todo escondrijo de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino en manifestación de la verdad, encomendándonos a nosotros mismos a toda conciencia humana delante de Dios. 
4.3 3 Que si nuestro Evangelio es encubierto, á los que se pierden es encubierto: 3 Que si nuestro Evangelio está aun encubierto, entre los que se pierden está encubierto: 3 Que si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto: 3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 3 Que si nuestro Evangelio está encubierto, a los que se pierden está encubierto; 
4.4 4 en los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del Evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imágen de Dios. 4 En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del Evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imágen de Dios. 4 En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del Evangelio de la gloria del Cristo, el cual es la imagen de Dios. 
4.5 5 Porque no nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesu Cristo, el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesus. 5 Porque no nos predicamos á nosotros  mismos, sino á Jesu-Cristo el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesus. 5 Porque no nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesucristo, el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesús. 5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús. 5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús, el Señor; y nosotros, vuestros siervos por Jesús. 
4.6 6 Porque el Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciese la luz, [es] el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminacion de ciencia de la claridad de Dios en la faz de Jesu Cristo. 6 Porque Dios, que mando que de las tinieblas resplandeciese la luz, [es el] que resplandeció en nuestros corazones, para iluminacion del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. 6 Porque el Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la claridad de Dios en la faz del Cristo Jesús. 
4.7 7 Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, á fin que la alteza sea de la virtud de Dios, y no de nosotros. 7 Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros: 7 Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros: 7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, 7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la alteza sea de la virtud de Dios, y no de nosotros. 
4.8 8 En todo somos atribulados, mas no nos estrechamos: dudamos, mas no desesperamos: 8 [Estando] atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos; 8 Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos; 8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 8 En todo somos atribulados, mas no angustiados; dudamos (de nuestra vida), mas no desesperamos; 
4.9 9 padecemos persecucion , mas no somos desamparados [en ella:] somos abatidos, mas no perecemos: 9 Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos; 9 Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos; 9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; 9 padecemos persecución, mas no somos desamparados en ella; somos abatidos, mas no perecemos; 
4.10 10 siempre traemos por todas partes la mortificacion del Señor Jesus en nuestro cuerpo, para que tambien la vida de Jesus sea manifestada en nuestros cuerpos. 10 Llevando siempre por todas partes la muerte de Jesus en el cuerpo para que tambien la vida de Jesus sea manifestada en nuestros cuerpos. 10 Llevando siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos. 10 llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. 10 llevando siempre por todas partes la mortificación del Señor Jesús en nuestro cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos. 
4.11 11 Porque siempre nosotros que vivimos, somos entregados á muerte por Jesus, para que tambien la vida de Jesus sea manifestada en nuestra carne mortal. 11 Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados á muerte por Jesus, para que tambien la vida de Jesus sea manifestada en nuestra carne mortal. 11 Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados á muerte por Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. 11 Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. 11 Porque nosotros que vivimos, siempre somos entregados a muerte por Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. 
4.12 12 De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida. 12 De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida. 12 De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida. 12 De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida. 12 De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida. 
4.13 13 Mas porque tenemos el mismo espíritu de fé, conforme á lo que está escrito: Creí, por lo cual tambien hablé: nosotros tambien creemos, por lo cual tambien hablamos: 13 Empero teniendo el mismo espíritu de fé, conforme á lo que está escrito: Creí, por lo cual tambien hablé: nosotros tambien creemos, por lo cual tambien hablamos; 13 Empero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme á lo que está escrito: Creí, por lo cual también hablé: nosotros también creemos, por lo cual también hablamos; 13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, 13 Mas porque tenemos el mismo Espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual también hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, 
4.14 14 estando ciertos que el que levantó al Señor Jesus, á nosotros tambien nos levantará por Jesus; y nos pondrá con vosotros. 14 Estando ciertos que el que levantó al Señor Jesus, á nosotros tambien nos levantará por Jesus, y nos pondrá con vosotros. 14 Estando ciertos que el que levantó al Señor Jesús, á nosotros también nos levantará por Jesús, y nos pondrá con vosotros. 14 sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. 14 estando ciertos que el que levantó al Señor Jesús, a nosotros también nos levantará por Jesús, y nos pondrá con vosotros. 
4.15 15 Porque todas estas cosas [padecemos] por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en la accion de gracias abunde [tambien] á gloria de Dios. 15 Porque todas [estas] cosas [padecemos] por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en el hacimiento de gracias sobreabunde á gloria de Dios. 15 Porque todas estas cosas padecemos por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en el hacimiento de gracias sobreabunde á gloria de Dios. 15 Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. 15 Porque todas estas cosas padecemos por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en la acción de gracias abunde también la gloria de Dios. 
4.16 16 Por tanto no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior sea corrompido, el interior empero se renueva de dia en dia. 16 Por tanto no desmayamos; ántes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de dia en dia. 16 Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día. 16 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 16 Por tanto, no faltamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior sin embargo se renueva de día en día. 
4.17 17 Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulacion, sobre manera alto [y] eterno peso de gloria nos obra: 17 Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulacion, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria; 17 Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria; 17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 17 Porque nuestra tribulación, que al presente es momentáneo y leve, nos obra en sobremanera un alto y eterno peso de gloria; 
4.18 18 no mirando nosotros á lo que se ve, sino á lo que no se ve: porque lo que se ve, temporal es; mas lo que no se ve, eterno. 18 No mirando nosotros á las cosas que se ven, sino á las que no se ven: porque las cosas que se ven, [son] temporales; mas las que no se ven, [son] eternas. 18 No mirando nosotros á las cosas que se ven, sino á las que no se ven: porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas. 18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 18 no mirando nosotros a lo que se ve, sino a lo que no se ve; porque lo que se ve, temporal es; mas lo que no se ve, eterno. 
5.1 1 PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de esta nuestra habitacion se deshiciere , tenemos de Dios edificio, casa no hecha de manos, eterna en los cielos. 1 PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de [esta] nuestra habitacion se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. 1 PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. 1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. 1 Porque sabemos, que si la casa terrestre de esta nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa, no hecha de manos, eterna, en los cielos. 
5.2 2 Y por esto tambien gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitacion celestial: 2 Y por esto tambien gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitacion celestial; 2 Y por esto también gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitación celestial; 2 Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; 2 Y por esto también gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitación que es del cielo; 
5.3 3 si tambien fuéremos hallados vestidos, y no desnudos. 3 Puesto que en verdad habremos sido hallados vestidos, y no desnudos. 3 Puesto que en verdad habremos sido hallados vestidos, y no desnudos. 3 pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. 3 si también fuéremos hallados vestidos, y no desnudos. 
5.4 4 Porque asimismo los que estamos en esta cabaña, gemimos cargados: porque no querriamos ser desnudados, antes sobrevestidos, consumiendo la vida á lo que es mortal. 4 Porque asimismo los que estamos en [este] tabernáculo, gemimos agravados; porque no quisiéramos ser desnudados, sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. 4 Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo, gemimos agravados; porque no quisiéramos ser desnudados; sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. 4 Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. 4 Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo, gemimos cargados; porque no querremos ser desnudados; antes sobrevestidos, consumiendo la vida a lo que es mortal. 
5.5 5 Mas el que nos hizo para esto mismo [es] Dios, el cual asimismo nos ha dado las arras del Espíritu. 5 Mas el que nos hizo para esto mismo, [es] Dios; el cual nos ha dado la prenda del Espíritu. 5 Mas el que nos hizo para esto mismo, es Dios; el cual nos ha dado la prenda del Espíritu. 5 Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. 5 Mas el que nos hizo para esto mismo, es Dios; el cual así mismo nos ha dado la prenda del Espíritu. 
5.6 6 Así que [vivimos] confiados siempre, sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos del Señor: 6 Así que [vivimos] confiados siempre y sabiendo, que entretanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos [ausentes] del Señor. 6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor; 6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor 6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en casa en el cuerpo, peregrinamos del Señor; 
5.7 7 porque por fé andamos, no por vista: 7 (Porque por fé andamos, no por vista.) 7 (Porque por fe andamos, no por vista;) 7 (porque por fe andamos, no por vista); 7 (porque por fe andamos, no por vista); 
5.8 8 mas confiamos, y querriamos mas peregrinar del cuerpo, y ser presentes al Señor. 8 Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor. 8 Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor. 8 pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. 8 mas confiamos, y querremos más peregrinar del cuerpo, y ser presentes al Señor. 
5.9 9 Y por tanto procuramos tambien, ó ausentes, ó presentes, agradarle. 9 Por tanto procuramos tambien, ó ausentes, ó presentes, serle agradables: 9 Por tanto procuramos también, ó ausentes, ó presentes, serle agradables: 9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. 9 Por tanto procuramos también, ausentes, o presentes, agradarle; 
5.10 10 Porque es menester que todos nosotros comparezcamos delante del tribunal de Cristo: para que cada uno sea pagado de lo propio de su cuerpo, como hubiere hecho, ó bueno ó malo. 10 Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba segun lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora [sea] bueno ó malo: 10 Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora sea bueno ó malo. 10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 10 porque es necesario que todos nosotros comparezcamos delante del tribunal del Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, bueno o malo. 
5.11 11 Así que estando ciertos de aquel terror del Señor, persuadimos á los hombres, mas á Dios somos manifiestos: y espero que tambien en vuestras conciencias somos manifiestos. 11 Estando pues poseidos del temor del Señor, persuadimos á los hombres, mas á Dios somos manifiestos: y espero que tambien en vuestras conciencias somos manifiestos. 11 Estando pues poseídos del temor del Señor, persuadimos á los hombres, mas á Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias somos manifiestos. 11 Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es manifiesto lo que somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias. 11 Así que estando ciertos de aquel terror del Señor, persuadimos los hombres, mas a Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias seamos manifiestos. 
5.12 12 No nos encomendamos otra vez á vosotros: mas os damos ocasion de gloriaros de nosotros, para que tengais [que responder] contra los que se glorían en las apariencias, y no en el corazon. 12 No nos encomendamos, pues, otra vez á vosotros, sino os damos ocasion de gloriaros por nosotros, para que tengais [qué responder] contra los que se glorían en las apariencias, y no en el corazon. 12 No nos encomendamos pues otra vez á vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis qué responder contra los que se glorían en las apariencias, y no en el corazón. 12 No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón. 12 No nos encomendamos pues otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis qué responder contra los que se glorían en las apariencias, y no en el corazón. 
5.13 13 Porque si loqueamos, á Dios; y si estamos en seso, á vosotros. 13 Porque si loqueamos, [es] para Dios; y si estamos en seso, [es] para vosotros. 13 Porque si loqueamos, es para Dios; y si estamos en seso, es para vosotros. 13 Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros. 13 Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros. 
5.14 14 Porque la caridad de Cristo nos constriñe; pensando esto: Que si uno fué muerto por todos, luego todos son muertos; 14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto; Que si uno murió por todos, luego todos son muertos: 14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos son muertos; 14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; 14 Porque la caridad del Cristo nos constriñe, porque juzgamos así: Que si uno fue muerto por todos, luego todos son muertos; 
5.15 15 asimismo: por todos fué muerto Cristo, para que tambien los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos. 15 Y por todos murió Cristo, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos. 15 Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos. 15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. 15 así mismo el Cristo murió por todos, para que también los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. 
5.16 16 De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos segun la carne; y si aun á Cristo conocimos segun la carne, ahora empero ya no le conocemos. 16 De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos segun la carne: y aun si á Cristo conocimos segun la carne, empero ahora ya no [le] conocemos. 16 De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos. 16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. 16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y si aun a Cristo conocimos según la carne, ahora sin embargo ya no le conocemos. 
5.17 17 De manera que el que [es] en Cristo, nueva criatura [es:] las vejeces se pasaron: hé aquí todo es hecho nuevo. 17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura [es:] las cosas viejas pasaron; hé aquí todas son hechas nuevas. 17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 17 De manera que si alguno es en Cristo, son nueva creación; las cosas viejas pasaron; he aquí todo es hecho nuevo. 
5.18 18 Y todo esto por Dios, el cual nos reconcilió á sí por Jesu Cristo, y nos dió el ministerio de la reconciliacion. 18 Y todo esto [viene] de Dios, el cual nos reconcilió á sí por Cristo; y nos dió el ministerio de la reconciliacion. 18 Y todo esto es de Dios, el cual nos reconcilió á sí por Cristo; y nos dió el ministerio de la reconciliación. 18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 18 Y todo esto por Dios, el cual nos reconcilió a sí por Jesús el Cristo; y (nos) dio el ministerio de la reconciliación. 
5.19 19 Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándoles sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliacion. 19 Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándoles sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliacion. 19 Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación. 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 19 Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo a sí mismo, no imputándoles sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la Reconciliación. 
5.20 20 Así que embajadores somos en nombre de Cristo, como si Dios [os] rogase por medio nuestro; [os] rogamos en nombre de Cristo, reconciliáos con Dios. 20 Así que somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios [os] rogase por medio nuestro: [os] rogamos en nombre de Cristo: Reconciliáos con Dios. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 20 Así que, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en Nombre de Cristo: Reconciliaos a Dios. 
5.21 21 Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 21 Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 21 Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 21 Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.