La Biblia Comparada : La Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol.
Valera 1858 Reina Valera 1862 Reina Valera 1909 Reina Valera 1960 Valera Antigua SEV
1.1 1 LO que era desde el principio, lo que hemos oido, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, y nuestras manos han tocado, de la Palabra de vida: 1 LO que era desde el principio, lo que hemos oido, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida: 1 LO que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida; 1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida 1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado bien, y nuestras manos han tocado de la Palabra de vida; 
1.2 2 (porque la vida es manifestada; y tambien la vimos, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y nos ha aparecido;) 2 (Porque la vida fué manifestada, y vimos y testificamos, y os anunciamos aquella vida eterna, la cual estaba con el Padre, y nos ha aparecido;) 2 (Porque la vida fué manifestada, y vimos, y testificamos, y os anunciamos aquella vida eterna, la cual estaba con el Padre, y nos ha aparecido;) 2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); 2 (porque la vida es manifestada; y también lo vimos, y testificamos, y os mostramos aquella la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y nos ha aparecido); 
1.3 3 lo que hemos visto y oido, eso os anunciamos, para que tambien vosotros tengais comunion con nosotros, y que nuestra comunion [sea] con el Padre, y con su Hijo Jesu Cristo. 3 Lo que hemos visto, y oido, eso os anunciamos, para que tambien vosotros tengais comunion con nosotros; y nuestra comunion verdaderamente [es] con el Padre, y con su Hijo Jesu-Cristo. 3 Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 3 lo que hemos visto y oído, esto os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y que nuestra comunión sea con el Padre, y con su Hijo Jesús, el Cristo. 
1.4 4 Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. 4 Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. 4 Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. 4 Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. 4 Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. 
1.5 5 Y esta es la promesa que oimos de él mismo, y os la anunciamos: Que Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. 5 Y este es el mensaje que oimos de él, y os anunciamos: Que Dios es luz, y en él no hay ningunas tinieblas. 5 Y este es el mensaje que oímos de él, y os anunciamos: Que Dios es luz, y en él no hay ningunas tinieblas. 5 Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. 5 Y esta es la Promesa que oímos de él, y os la anunciamos: Que Dios es luz, y en él no hay tinieblas. 
1.6 6 Si nosotros dijéremos que tenemos compañía con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad. 6 Si nosotros dijéremos que tenemos comunion con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad; 6 Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad; 6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; 6 Si nosotros dijéremos que tenemos compañía con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos verdad; 
1.7 7 Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunion entre nosotros, y la sangre de Jesu Cristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 7 Mas si andamos en luz como el esta en luz, tenemos comunion entre nosotros, y la sangre de Jesu-Cristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 7 Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 7 mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión con él, entre nosotros, y la sangre de Jesús, el Cristo, su Hijo nos limpia de todo pecado. 
1.8 8 Si dijéremos que no tenemos pecado, engañámonos á nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros. 8 Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos á nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros. 8 Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos á nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros. 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 8 Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros. 
1.9 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. 
1.1 10 Si dijéremos que no hemos pecado, le hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 10 Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 10 Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 10 Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su Palabra no está en nosotros. 
2.1 1 HIJITOS mios, estas cosas os escribo, para que no pequeis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos delante del Padre, á Jesu Cristo justo. 1 HIJITOS mios, estas cosas os escribo, para que no pequeis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesu-Cristo el justo; 1 HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesucristo el justo; 1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 1 Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, Abogado tenemos delante del Padre, a Jesús, el Cristo Justo; 
2.2 2 Y este es la aplacacion por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, mas tambien por los de todo el mundo. 2 Y él es la propiciacion por nuestros pecados y no solamente por los nuestros, sino tambien por los de todo el mundo. 2 Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. 2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. 2 Y él es la aplacación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los del mundo entero. 
2.3 3 Y por esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos. 3 Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos. 3 Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos. 3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. 3 Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos. 
2.4 4 El que dice: Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él. 4 El que dice: Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él; 4 El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él; 4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; 4 El que dice: Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él. 
2.5 5 Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él. 5 Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él. 5 Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él. 5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. 5 Mas el que guarda su Palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él; por esto sabemos que estamos en él. 
2.6 6 El que dice que está en él, debe andar como él anduvo. 6 El que dice que está en él, debe andar como él anduvo. 6 El que dice que está en él, debe andar como él anduvo. 6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. 6 El que dice que está en él, debe andar como él anduvo. 
2.7 7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo, que habeis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habeis oido desde el principio. 7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habeis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habeis oido desde el principio. 7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. 7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. 7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo, que habéis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la Palabra que habéis oído desde el principio. 
2.8 8 Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es la verdad en él, y en vosotros: porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra. 8 Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él, y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra. 8 Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra. 8 Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. 8 Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es la verdad en él y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra. 
2.9 9 El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía. 9 El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía. 9 El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía. 9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 9 El que dice que está en la luz; y aborrece a su Hermano, el tal aún está en tinieblas. 
2.1 10 El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él. 10 El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él. 10 El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él. 10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 10 El que ama a su hermano, está en la luz, y no hay tropiezo en él. 
2.11 11 Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe donde se va: porque las tinieblas le han cegado los ojos. 11 Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe adonde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos. 11 Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe á donde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos. 11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos. 11 Mas el que aborrece a su Hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe adónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos. 
2.12 12 Hijitos, os escribo que vuestros pecados os son perdonados por su nombre. 12 Os escribo á vosotros, hijitos, por que vuestros pecados os son perdonados por su nombre. 12 Os escribo á vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os son perdonados por su nombre. 12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 12 Os escribo a vosotros, hijitos, que vuestros pecados os son perdonados por su Nombre. 
2.13 13 Padres, os escribo que habeis conocido á aquel que [es] desde el principio. Mancebos, os escribo que habeis vencido al maligno. Hijitos, os escribo que habeis conocido al Padre. 13 Os escribo á vosotros, padres, porque habeis conocido á aquel que [es] desde el principio. Os escribo á vosotros, mancebos, porque habeis vencido al maligno. Os escribo^ á vosotros, hijitos, porque habeis conocido al Padre. 13 Os escribo á vosotros, padres, porque habéis conocido á aquel que es desde el principio. Os escribo á vosotros, mancebos, porque habéis vencido al maligno. Os escribo á vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. 13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. 13 Os escribo a vosotros, padres, que habéis conocido a aquel que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, que habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, que habéis conocido al Padre. 
2.14 14 Padres os he escrito que habeis conocido al que [es] desde el principio. Mancebos, yo os escribí que sois fuertes, y que la palabra de Dios mora en vosotros, y que habeis vencido al maligno. 14 Os he escrito á vosotros, padres, porque habeis conocido al que [es] desde el principio. Os he escrito á vosotros, mancebos, porque sois fuertes, y la palabra de Dios mora en vosotros, y habeis vencido al maligno. 14 Os he escrito á vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito á vosotros, mancebos, porque sois fuertes, y la palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno. 14 Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno. 14 Os he escrito a vosotros, padres, que habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, que sois fuertes, y que la palabra de Dios mora en vosotros, y que habéis vencido al maligno. 
2.15 15 No ameis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, la caridad del Padre no está en él. 15 No ameis al mundo, ni las cosas [que están] en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo; si alguno ama al mundo, la caridad del Padre no está en él. 
2.16 16 Porque todo lo que hay en el mundo, [que es] concupiscencia de carne, y concupiscencia de ojos, y soberbia de vida, no es del Padre, mas es del mundo. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de carne, y concupiscencia de ojos, y soberbia de vida, no es del Padre, mas es del mundo. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 16 Porque todo lo que hay en el mundo que es la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo. 
2.17 17 Y el mundo se pasa, y su concupiscencia: mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre. 17 Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre. 17 Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 17 Y el mundo pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre. 
2.18 18 Hijitos, ya es la postrera hora: y como vosotros habeis oido que el anticristo ha de venir, así tambien al presente han comenzado á ser muchos anticristos , por lo cual sabemos que ya es el postrimero tiempo. 18 Hijitos, [ya] es el último tiempo: y como vosotros habeis oido que el anticristo ha de venir, así tambien al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo. 18 Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo. 18 Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. 18 Hijitos, ya es la postrera hora; y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado a ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo. 
2.19 19 Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros: porque si fuesen de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros: pero [esto es] para que se manifestase que todos no son de nosotros. 19 Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero [esto es] para que se manifestase que todos no son de nosotros. 19 Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros. 19 Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. 19 Ellos salieron de nosotros, mas no eran de nosotros, porque si fueran de nosotros, hubieran sin duda permanecido con nosotros; pero esto es para que se manifestara que todos no son de nosotros. 
2.2 20 Mas vosotros teneis la uncion del Santo, y conoceis todas las cosas. 20 Mas vosotros teneis la uncion del Santo, y conoceis todas las cosas. 20 Mas vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. 20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. 20 Mas vosotros tenéis la Unción del Santo, y conocéis todas las cosas. 
2.21 21 No os he escrito, como si ignoráseis la verdad, mas como á los que la conoceis, y porque ninguna mentira es de la verdad. 21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino como á los que la conoceis, y que ninguna mentira es de la verdad. 21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino como á los que la conocéis, y que ninguna mentira es de la verdad. 21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad. 21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino como a los que la conocéis, y que ninguna mentira es de la verdad. 
2.22 22 ¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesus es el Mesías? Este es anticristo que niega al Padre, y al Hijo. 22 ¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesus es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo. 22 ¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo. 22 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Éste es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. 22 ¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo. 
2.23 23 Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiesa al Hijo, tiene tambien al Padre. 23 Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiesa al Hijo, tiene tambien al Padre. 23 Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiese al Hijo tiene también al Padre. 23 Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. 23 Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiese al Hijo, tiene también al Padre. 
2.24 24 Pues lo que habeis oido desde el principio sea permanente en vosotros: porque si lo que habeis oido desde el principio fuere permanente en vosotros, tambien vosotros permanecereis en el Hijo, y en el Padre. 24 Pues lo que habeis oido desde el principio, sea permaneciente en vosotros: si lo que habeis oido desde el principio fuere permaneciente en vosotros, tambien vosotros permanecereis en el Hijo, y en el Padre. 24 Pues lo que habéis oído desde el principio, sea permaneciente en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio fuere permaneciente en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. 24 Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. 24 Pues lo que habéis oído desde el principio, sea permaneciente en vosotros. Porque si lo que habéis oído desde el principio fuere permaneciente en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. 
2.25 25 Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, [que es] vida eterna. 25 Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, la vida eterna. 25 Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, la vida eterna. 25 Y ésta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna. 25 Y esta es la Promesa, la cual él nos prometió, que es vida eterna. 
2.26 26 Esto he escrito de los que os engañan. 26 Os he escrito esto sobre los que os engañan. 26 Os he escrito esto sobre los que os engañan. 26 Os he escrito esto sobre los que os engañan. 26 Os he escrito esto de los que os engañan. 
2.27 27 Y la uncion que vosotros habeis recibido de él, mora en vosotros; y no teneis necesidad que ninguno os enseñe: mas como la uncion misma os enseña en todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseverad en él . 27 Pero la uncion que vosotros habeis recibido de él, mora en vosotros, y no teneis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la uncion misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él. 27 Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él. 27 Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él. 27 Y la Unción que vosotros habéis recibido de él, permanece en vosotros; y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la Unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, permaneced en él. 
2.28 28 Y ahora, hijitos, perseverad en él: para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos por él en su venida. 28 Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida. 28 Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida. 28 Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados. 28 Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida. 
2.29 29 Si sabeis que él es justo, sabed tambien que cualquiera que hace justicia, es nacido de él. 29 Si sabeis que él es justo, sabed tambien que cualquiera que hace justicia, es nacido de él. 29 Si sabéis que él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él. 29 Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él. 29 Si sabéis que él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él. 
3.1 1 MIRAD cuál caridad nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él. 1 MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoce á él. 1 MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él. 1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 1 Mirad cuál caridad nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce a él. 
3.2 2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no es manifestado lo que hemos de ser: pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él: porque le veremos como él es. 2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando el apareciere, serémos semejantes á él, porque lo verémos como él es. 2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es. 2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. 2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no es manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que si él apareciere (en nosotros), seremos semejantes a él, porque le veremos como él es. 
3.3 3 Y cualquiera que tiene esta esperanza en él se purifica, como él tambien es limpio. 3 Y cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él tambien es limpio. 3 Y cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es limpio. 3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. 3 Y cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es limpio. 
3.4 4 Cualquiera que hace pecado, traspasa tambien la ley; y el pecado es trasgresion de la ley. 4 Cualquiera que hace pecado, traspasa tambien la ley; pues el pecado es transgresion de la ley. 4 Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; pues el pecado es transgresión de la ley. 4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. 4 Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; y el pecado es transgresión de la Ley. 
3.5 5 Y sabeis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 5 Y sabeis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 
3.6 6 Cualquiera que permanece en él, no peca: cualquiera que peca, no le ha visto, y no le ha conocido. 6 Cualquiera que permanece en él, no peca: cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 6 Cualquiera que permanece en él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 6 Cualquiera que permanece en él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 
3.7 7 Hijitos, ninguno os engañe: el que hace justicia es justo, como él tambien es justo. 7 Hijitos, no os engañe ninguno: el que hace justicia, es justo, como él tambien es justo. 7 Hijitos, no os engañe ninguno: el que hace justicia, es justo, como él también es justo. 7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. 7 Hijitos, no os engañe ninguno; el que hace justicia, es justo, como él también es justo. 
3.8 8 El que hace pecado, es del diablo: porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para que deshaga las obras del diablo. 8 El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 8 El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 8 El que hace pecado, es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para que deshaga las obras del diablo. 
3.9 9 Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado; porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 9 Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado; porque su simiente está en él, y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 9 Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 9 Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 
3.1 10 En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama á su hermano, no es de Dios. 10 En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama á su hermano, no es de Dios. 10 En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama á su hermano, no es de Dios. 10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. 10 En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo; cualquiera que no hace justicia, y que no ama a su Hermano, no es de Dios. 
3.11 11 Porque esta es la predicacion que habeis oido desde el principio, que nos amemos unos á otros: 11 Porque este es el mensaje que habeis oido desde el principio: Que nos amemos unos á otros. 11 Porque, este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos á otros. 11 Porque éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. 11 Porque, esta es la anunciación que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. 
3.12 12 no como Cain, que era del maligno, y mató á su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano eran justas. 12 No como Cain, que era del maligno, y mató á su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. 12 No como Caín, que era del maligno, y mató á su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. 12 No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. 12 No como Caín, que era del maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su Hermano eran justas. 
3.13 13 Hermanos mios, no os maravilleis si el mundo os aborrece. 13 Hermanos mios, no os maravilleis si el mundo os aborrece. 13 Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece. 13 Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece. 13 Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece. 
3.14 14 Nosotros sabemos que somos pasados de muerte á vida, en que amamos á los hermanos. El que no ama á su hermano, está en muerte. 14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte á vida, en que amamos á los hermanos. El que no ama á su hermano, está en muerte. 14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte á vida, en que amamos á los hermanos. El que no ama á su hermano, está en muerte. 14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. 14 Nosotros sabemos que somos pasados de muerte a vida, en que amamos a los Hermanos. El que no ama a su Hermano, permanece en muerte. 
3.15 15 Cualquiera que aborrece á su hermano, es homicida: y sabeis que ningun homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. 15 Cualquiera que aborrece á su hermano, es homicida; y sabeis que ningun homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. 15 Cualquiera que aborrece á su hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. 15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 15 Cualquiera que aborrece a su Hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. 
3.16 16 En esto hemos conocido la caridad, en que él puso su vida por nosotros: tambien nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 16 En esto hemos conocido el amor [de Cristo,] porque él puso su vida por nosotros: tambien nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 16 En esto hemos conocido el amor, porque él puso su vida por nosotros: también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 16 En esto hemos conocido la caridad de Dios, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los Hermanos. 
3.17 17 Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está la caridad de Dios en él? 17 Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él? 17 Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él? 17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 17 Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere a su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo permanece la caridad de Dios en él? 
3.18 18 Hijitos mios, no amemos de palabra, ni de lengua; sino de obra y de verdad: 18 Hijitos mios, no amemos de palabra, ni de lengua; sino de obra y en verdad: 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y en verdad. 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino con obra y de verdad. 
3.19 19 y en esto conocemos que nosotros somos de la verdad, y tenemos nuestros corazones certificados delante de él. 19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y tenemos nuestros corazones certificados delante de él. 19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y tenemos nuestros corazones certificados delante de él. 19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; 19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y tenemos nuestros corazones certificados delante de él. 
3.2 20 Y si nuestro corazon nos reprende, mayor es Dios que nuestro corazon, y conoce todas las cosas. 20 Porque si nuestro corazon nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazon, y conoce todas las cosas. 20 Porque si nuestro corazón nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas las cosas. 20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. 20 Y si nuestro corazón nos reprende, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas las cosas. 
3.21 21 Carísimos, si nuestro corazon no nos reprende, confianza tenemos en Dios: 21 Carísimos, si nuestro corazon no nos reprende, confianza tenemos en Dios: 21 Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; 21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; 21 Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; 
3.22 22 y cualquiera cosa que pidiéremos, la recibiremos de él: porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. 22 Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibirémos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. 22 Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. 22 y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. 22 y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. 
3.23 23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesu Cristo, y nos amemos unos á otros, como nos lo ha mandado. 23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesu-Cristo, y nos amemos unos á otros, como nos lo ha mandado. 23 Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos á otros como nos lo ha mandado. 23 Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. 23 Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesús, el Cristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. 
3.24 24 Y el que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto sabemos que él está en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. 24 Y el que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros por el Espíritu que nos ha dado. 24 Y el que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. 24 Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. 24 Y el que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. 
4.1 1 AMADOS, no creais á todo espíritu; sino probad los espíritus si son de Dios. Porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo. 1 AMADOS, no creais á todo espíritu; sino probad los espíritus si son de Dios. Porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo. 1 AMADOS, no creáis á todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo. 1 Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. 1 Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios. Porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo. 
4.2 2 En esto se conoce el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesu Cristo es venido en carne, es de Dios: 2 En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesu-Cristo es venido en carne, es de Dios: 2 En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne es de Dios: 2 En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; 2 En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesús, el Cristo, es venido en carne es de Dios; 
4.3 3 y todo espíritu que no confiesa que Jesu Cristo es venido en carne, no es de Dios: y este tal espíritu es espíritu del anticristo, del cual vosotros habeis oido que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo. 3 Y todo espíritu que no confiesa que Jesu-Cristo es venido en carne, no es de Dios: y este es el [espíritu] de anticristo, del cual vosotros habeis oido que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo. 3 Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios: y éste es el espíritu del anticristo, del cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo. 3 y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo. 3 y todo espíritu que no confiesa que Jesús, el Cristo, es venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo, del cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo. 
4.4 4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habeis vencido: porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo. 4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habeis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que él que está en el mundo. 4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo. 4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo. 
4.5 5 Ellos son del mundo, por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 5 Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 5 Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 5 Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 5 Ellos son del mundo, por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 
4.6 6 Nosotros somos de Dios: el que conoce á Dios, nos oye: el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad, y el espíritu de error. 6 Nosotros somos de Dios: el que conoce á Dios, nos oye: el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad, y el espíritu de error. 6 Nosotros somos de Dios: el que conoce á Dios, nos oye: el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. 6 Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. 6 Nosotros somos de Dios, el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. 
4.7 7 Carísimos, amémonos unos á otros: porque la caridad es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce á Dios. 7 Carísimos, amémonos unos á otros; porque el amor es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce á Dios. 7 Carísimos, amémonos unos á otros; porque el amor es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce á Dios. 7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 7 Carísimos, amémonos unos a otros; porque la caridad es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 
4.8 8 El que no ama, no conoce á Dios: porque Dios es caridad. 8 El que no ama, no conoce á Dios; porque Dios es amor. 8 El que no ama, no conoce á Dios; porque Dios es amor. 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 8 El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es caridad. 
4.9 9 En esto se mostró la caridad de Dios en nosotros, en que Dios envió su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió á su Hijo Unigénito al mundo, para que vivamos por él. 9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió á su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 9 En esto se mostró la caridad de Dios en nosotros, en que Dios envió su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 
4.1 10 En esto consiste la caridad, no porque nosotros hayamos amado á Dios, mas porque él nos amó á nosotros, y ha enviado á su Hijo para ser aplacacion por nuestros pecados. 10 En esto consiste el amor; no que nosotros hayamos amado á Dios, sino que él nos amó á nosotros, y ha enviado á su Hijo [en] propiciacion por nuestros pecados. 10 En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado á Dios, sino que él nos amó á nosotros, y ha enviado á su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 10 En esto consiste la caridad, no porque nosotros hayamos amado a Dios, sino porque él nos amó a nosotros, y ha enviado a su Hijo para ser aplacación por nuestros pecados. 
4.11 11 Amados, si Dios nos ha así amado, debemos tambien nosotros amarnos unos á otros. 11 Amados, si Dios así nos ha amado debemos tambien nosotros amarnos unos á otros. 11 Amados, si Dios así nos ha amado, debemos también nosotros amarnos unos á otros. 11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. 11 Amados, si Dios así nos ha amado, debemos también nosotros amarnos unos a otros. 
4.12 12 Ninguno vió jamás á Dios. Si nos amamos unos á otros, Dios está en nosotros, y su caridad es perfecta en nosotros. 12 Ninguno vió jamás á Dios. Si nos amamos unos á otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros. 12 Ninguno vió jamás á Dios. Si nos amamos unos á otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros: 12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 12 Ninguno vio jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su caridad es completada en nosotros; 
4.13 13 En esto conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 13 En esto conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 13 En esto conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 13 En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 13 en esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 
4.14 14 Y nosotros hemos visto, y testificamos que el Padre ha enviado á su Hijo para ser Salvador del mundo. 14 Y nosotros hemos visto, y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo [para ser] Salvador del mundo. 14 Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo para ser Salvador del mundo. 14 Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. 14 Y nosotros hemos visto, y testificamos que el Padre ha enviado a su Hijo para ser Salvador del mundo. 
4.15 15 Cualquiera que confesare que Jesus es el Hijo de Dios, Dios está en él, y él en Dios. 15 Cualquiera que confesare que Jesus es el Hijo de Dios, Dios está en él, y él en Dios. 15 Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios está en él, y él en Dios. 15 Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. 15 Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. 
4.16 16 Y nosotros hemos conocido, y creido la caridad que Dios tiene por nosotros. Dios es caridad; y el que está en caridad está en Dios, y Dios en él. 16 Y nosotros hemos conocido, y creido el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en él. 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en él. 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. 16 Y nosotros hemos conocido y creído la caridad que Dios tiene en nosotros. Dios es caridad; y el que permanece en caridad, permanece en Dios, y Dios en él. 
4.17 17 En esto es perfecta la caridad con nosotros, para que tengamos confianza en el dia del juicio, pues cual él es, tales somos nosotros en este mundo. 17 En esto es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el dia del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 17 En esto es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 17 En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 17 En esto es hecho perfecto la caridad con nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, que cual él es, tales somos nosotros en este mundo. 
4.18 18 En la caridad no hay temor: mas la caridad perfecta echa fuera el temor: porque el temor tiene pena: de donde el que teme, no está perfecto en la caridad. 18 En amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme no está perfecto en el amor. 18 En amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor. 18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. 18 En la caridad no hay temor; mas la perfecta caridad echa fuera el temor; porque el temor tiene pena; de donde el que teme, no está completo en caridad. 
4.19 19 Nosotros le amamos á él, porque él primero nos amó. 19 Nosotros lo amamos á él, porque él nos amó primero. 19 Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero. 19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. 19 Nosotros lo amamos a él, porque él primero nos amó. 
4.2 20 Si alguno dice: Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano, al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios, que no ha visto? 20 Si alguno dice: Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano, al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios, á quien no ha visto? 20 Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto? 20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su Hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su Hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar a Dios que no ha visto? 
4.21 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama á Dios, ame tambien á su hermano. 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama á Dios, ame tambien á su hermano. 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama á Dios, ame también á su hermano. 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano. 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama a Dios, ame también a su Hermano. 
5.1 1 TODO aquel que cree que Jesus es el Cristo, es nacido de Dios: y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama tambien al que es nacido de él. 1 TODO aquel que cree que Jesus es el Cristo, es nacido de Dios: y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama tambien al que es nacido de él. 1 TODO aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios: y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama también al que es nacido de él. 1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. 1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y cualquiera que ama al que engendró, ama también al que es nacido de él. 
5.2 2 En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando amamos á Dios, y guardamos sus mandamientos. 2 En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando amamos á Dios, y guardamos sus mandamientos. 2 En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando amamos á Dios, y guardamos sus mandamientos. 2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. 2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. 
5.3 3 Porque esta es la caridad de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son graves. 3 Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son penosos. 3 Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son penosos. 3 Pues éste es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. 3 Porque esta es la caridad de Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos. 
5.4 4 Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, [es á saber,] nuestra fé. 4 Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fé. 4 Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe. 4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 4 Porque todo aquello que es nacido de Dios, vence al mundo; y esta es la victoria que vence al mundo, es a saber nuestra fe. 
5.5 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesus es el Hijo de Dios? 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesus es el Hijo de Dios? 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 
5.6 6 Este es Jesu Cristo, que vino por agua y sangre: no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio: porque el Espíritu es la verdad. 6 Este es Jesu-Cristo, que vino por agua y sangre: no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio: porque el Espíritu es la verdad. 6 Este es Jesucristo, que vino por agua y sangre: no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio: porque el Espírtiu es la verdad. 6 Éste es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. 6 Este es Jesús, el Cristo, que vino por agua y sangre; no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. 
5.7 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, la Palabra, y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y estos tres son uno. 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y estos tres son uno. 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 7 Porque tres son los que dan testimonio del cielo: el Padre, la Palabra y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 
5.8 8 Tambien son tres los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, el agua, y la sangre, y estos tres son uno. 8 Y tres son los que dan testimonio [en la tierra,] el Espíritu, el agua, y la sangre: y estos tres concuerdan en uno. 8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, y el agua, y la sangre: y estos tres concuerdan en uno. 8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. 8 También son tres los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, y el agua, y la sangre; y estos tres concuerdan en uno. 
5.9 9 Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor: porque este es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo. 9 Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor; porque este es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo. 9 Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor; porque éste es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo. 9 Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque éste es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. 9 Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor; porque éste es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo. 
5.1 10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene testimonio en sí mismo. El que no cree á Dios, ha hecho mentiroso á Dios: porque no ha creido en el testimonio que Dios ha testificado de su Hijo. 10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo: el que no cree á Dios, le ha hecho mentiroso; porque no ha creido en el testimonio que Dios ha testificado de su Hijo. 10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo: el que no cree á Dios, le ha hecho mentiroso; porque no ha creído en el testimonio que Dios ha testificado de su Hijo. 10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. 10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio de Dios en sí mismo; el que no cree a Dios, ha hecho mentiroso a Dios, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha testificado de su Hijo. 
5.11 11 Y este es el testimonio, [es á saber,] que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. 11 Y este es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 11 Y este es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 11 Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 11 Y este es el testimonio, que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 
5.12 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida: el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene vida. 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida: el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida. 12 El que tiene al Hijo, tiene al vida: el que no tiene la Hijo de Dios, no tiene la vida. 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene vida. 
5.13 13 YO he escrito estas cosas á vosotros que creeis en el nombre del Hijo de Dios; para que sepais que teneis vida eterna, y para que creais en el nombre del Hijo de Dios. 13 Estas cosas he escrito á vosotros que creeis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepais que teneis vida eterna, y para que creais en el nombre del Hijo de Dios. 13 Estas cosas he escrito á vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. 13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. 13 Estas cosas he escrito a vosotros que creéis en el Nombre del Hijo de Dios; para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el Nombre del Hijo de Dios. 
5.14 14 Y esta es la confianza que tenemos en Dios, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye. 14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye. 14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye. 14 Y ésta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 14 Y esta es la confianza que tenemos en Dios, que si pedimos alguna cosa conforme a su volunt