Demanera que todas las generaciones dešde Abraham hašta David, [šon] catorze generaciones. Y dešde David hašta la tranšmigracion de Babylonia, catorze generaciones. Y dešde la tranšmigracion de Babylonia hašta Chrišto, catorze generaciones.
Y el nacimiento de IESV Chrišto fue anši: Que šiendo Maria šu madre dešpošada con Iošeph, antes que še juntaššen, fue hallada eštar preńada del Ešpiritu Sanckto.
Y penšando el ešto, heaqui que el Angel del Seńor le apparece en šueńos, diziendo: Iošeph hijo de David no temas de^ recibir ŕ Maria tu muger: porque lo que en ella es engendrado, del Ešpiritu Sanckto es.
Y embiandolos á Beth-lehem, dixo, Andad alla, y preguntad [con diligencia] por el nińo: y dešque lo hallardes, hazedmelo šaber, paraque yo venga y lo adóre^.
Y ellos, aviendo oydo ál rey, fuerőše: y heaqui que la eštrella, ˙ avian višto en el Oriente, y va delante dellos, haštaque llegădo še pušo šobre donde eštaba el nińo.
Y entrando en la caša, hallâron ál nińo con šu madre Maria: y poštrandoše, adoráronlo: y abriendo šus thešoros, offrecieronle dones, oro, y encienšo, y myrrha.
Y partidos ellos, heaqui el Angel del Seńor apparece en šueńos ŕ Iošeph, diziendo, Levantate, y toma ál nińo y ŕ šu madre, y huye ŕ Egypto, y eštŕte allá, hašta que [yo] te [lo] diga: porque ha de acontecer, que Herodes bušcará ŕl nińo para matarlo.
Herodes entonces, como še vido burlado de los Magos enojóše mucho: y embió, y mató todos los nińos que avia en Beth-lehë, y en todos šus terminos, de edad de dos ańos ŕ baxo, cőforme al tiempo que avia entendido de los Magos.
Y oyendo que Archelao reynava en Iudea por Herodes šu padre, uvo temor de yr allá: mas amoneštado por revelaciő en šueńos, še fue ŕ las partes de Galilea.
Porque ešte es aquel del qual fue dicho por el propheta Išayas, que dixo, Boz delque clama enel dešierto. Aparejad el camino del Seńor, endereçad šus veredas.
Y viendo el muchos de los Pharišeos y de los Sadduceos, que venian ŕ šu baptišmo, deziales. Generacion de bivoras, quien os ha enšeńado ŕ huyr de la yra que vendrá?
Yo ŕ la verdad os baptizo en agua para cőveršion: mas el que viene tras mi, mas poderošo es que yo: los çapatos del qual yo no šoy digno de llevar. El os baptizará en Ešpiritu Sanckto y fuego:
Y IESVS dešque fue baptizado šubió luego del agua, y heaqui los cielos le fueron abiertos, y vido ŕl Ešpiritu de Dios que decendia, como paloma, y venia šobre el.
Y dixole, Si eres Hijo de Dios, echate [de aqui] abaxo: que ešcripto eštá, Que ŕ šus angeles mandará por ti: y alçartehán en las manos, para˙ nunca trompieces [con] tu pie ŕ piedra.
Y andando IESVS junto ŕ la mar de Galilea vido dos hermanos, Simon, que es llamado Pedro, y Andres šu hermano, que echavan la red en la mar: porque eran pešcadores.
Y paššando de alli, vido otros dos hermanos, Iacobo hijo de Zebedeo, y Ioan šu hermano, en la nave con Zebedeo, šu padre, que remendavan šus redes; y llamňlos.
Y rodeó Iešus ŕ toda Galilea enšeńădo en las šynogas deellos, y predicando el Evangelio del Reyno: y šanando toda enfermedad, y toda flaqueza en el pueblo.
Y corria šu fama por toda la Syria: y trayan ŕ el todos los que tenian mal, los tomados de diveršas enfermedades, y tormentos, y los endemoniados, y lunaticos, y perlaticos: y šanavalos.
Vošotros šoys Sal de la tierra: y ši la šal še dešvanecięre, cő˙ šerá šalada? no vale mas para nada; šino ˙ šea echada fuera, y šea hollada de los hőbres.
De manera que qualquiera que dešatăre uno de eštos mandamientos muy pequeńos, y anši enšeńâre ŕ los hombres, muy pequeńo šerá llamado en el Reyno de los cielos. Mas qualquiera ˙ hizięre, y enšeńâre, ešte šerá llamado grande en el reyno de los cielos.
Yo pues os digo, que qualquiera que še enojáre^ locamente con šu hermano, šerá culpado de juyzio: Y qualquiera que dixere ŕ šu hermano, Raka, šerá culpado de ayuntamiento: y qualquiera que [ŕ šu hermano] dixére, Loco, šerá culpado del quemadero del fuego.
Sé amigo de tu adveršario prešto, entretanto que eštás con el en el camino: porque no acontezca que el adveršario te entregue ál juez, y el juez te entregue ŕl alguazil; y šeas echado en prišion:
Portanto ši tu ojo derecho te fuęre ocašion de caer, šacalo, y echalo de ti: que mejor te es que še pierde uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo šea echado ŕl quemadero.
Y ši tu ojo derecho te fuére ocašion de caer, cortala, y echala de ti: que mejor te es, que še pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo šea echado al quemadero.
Yo pues os digo, Amad ŕ vueštros enemigos: Bendezid ŕ losque os maldizen: hazed bien ŕ losque os aborrecen, y orad por losque os calunian y os peršiguen:
Mirad que no hagays vueštra limošna delante de los hombres, paraque šeays mirados deellos: de otra manera no avreys šalario acerca de vueštro Padre que eštá en los cielos.
Pues quando hazes limošna, no hagas tocar trőpeta delăte de ti, como hazen lo hypocritas en las Synogas y en las plaças, para šer eštimados de los hombres: decierto os digo [que ya] tienë šu šalario.
Y quando oráres, no šeas como los hypocritas: porque ellos aman el orar en los ayuntamientos, y en los cantones de las calles en pie: paraque šean vištos. Decierto que [ya] tienen šu šalario.
Mas tu, quando oras, entrate en tu camara: y cerrada tu puerta, ora ŕ tu Padre, que eštá en šecreto: y tu Padre que vee en lo šecreto, te pagarŕ en publico.
Y quando ayunays, no šeays como los hypocritas aušteros, que demudan šus roštros para parecer ŕ los hombres que ayunan. Decierto os digo, [que ya] tienen šu šalario.
Ninguno puede šervir ŕ dos šeńores: porque o aborrecerá ŕl uno, y amará ŕl otro: o še llegará ál uno, y menošpreciará ál otro. No podeys šervir á Dios, y ŕ Mammon.
Portanto os digo, No os congoxeys por vueštra vida, que aveys de comer, o que aveys de beber: ni por vueštro cuerpo, que aveys de veštir. La vida no es mas que el alimento, y el cuerpo que el veštido?
Mirad á las aves del cielo, que no šiembran, ni šiegan, ni allegan en alholies, y vueštro Padre celeštial las alimenta. No šoys vošotros mucho mejores que ellas?
Pues ši vošotros, šiendo malos, šabeys dar buenas dadivas ŕ vueštros hijos, vueštro Padre que eštá en los cielos quăto mas dará buenas cošas ŕ los que piden deel?
Anšique, todas las cošas ˙ querriades ˙ los hombres hizieššen cő vošotros, anši tambien hazed vošotros con ellos: porque ešta es la Ley, y los prophetas.
Porque tambien yo šoy hombre debaxo de poteštad: y tengo debaxo de mi [poteštad] šoldados: y digo ŕ ešte ,^ Vé, y vá: y ŕl otro, Ven, y viene: y ŕ mi šiervo, Haz ešto, y haze [lo].^
Y como el vino de la otra parte en la provincia de los Gergešenos: vinieronle ál encuentro dos endemoniados que šalian de los šepulchros, fieros en gran manera, que nadie podia paššar por aquel camino.
Y dixoles, Id. Y ellos šalidos fueronše en a˙l hato de puercos: y heaqui, todo el hato de los puercos še precipitó de [un] dešpeńadero en la mar, y murieron en las aguas.
Y heaqui, le truxerő [un] paralytico echado en [una] cama: y viendo Iešus la fe dellos, dixo ál paralytico: Confia hijo; tus peccados te šon perdonados.
Mas porque šepays que el Hijo del hombre tiene poteštad^ en la tierra de perdonar peccados, dize entonces ál paralytico, Levantate, toma tu cama, y vete ŕ tu caša.
Y paššando Iešus de alli, vido ŕ un hombre, que eštaba šentado ál văco [de los publicos tributos,] el qual še llamava Mattheo: y dizele, Sigueme. Y levantóše, y šiguiólo.
Y aconteció que eštando el šentado ŕ la meša en caša, heaqui [que] muchos publicanos y peccadores, que avian venido, še šentaron juntamente ŕ la meša con Iešus y šus dišcipulos.
Y dixoles Iešus, Pueden los que šon de bodas tener luto entre tanto que el ešpošo eštá con ellos? Mas vendrán dias, quando el ešpošo šerá quitado deellos, y entonces ayunarán.
Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros še rompen, y el vino še derrama, y pierdenše los cueros: mas echan el vino nuevo en cueros nuevos: y lo uno y lo otro še conšerva juntamente.
Hablando el eštas cošas ŕ ellos, heaqui un principal vino, y adorólo, diziendo, Mi hija es muerta poco há: mas ven, y pon tu mano šobre ella, y bivirá.
Y rodeava Iešus por todas las ciudades y aldeas, enšeńando en las šynogas deellos, y predicando el Evangelio del Reyno, y šanando toda enfermedad y toda flaqueza en el pueblo.
Entonces llamando šus doze Dišcipulos, dióles poteštad contra los ešpiritus immundos, paraque los echaššen fuera, y šanaššen toda enfermedad y toda flaqueza.
Y los nombres de los doze Apoštoles šon eštos. El primero, Simon, que es dicho Pedro, y Andres, šu hermano: Iacobo, hijo de Zebedeo, y Ioan šu hermano:
Mas quando os peršiguieren en ešta ciudad, huyd ŕ la otra: porque de cierto os digo, que no acabareys de andar todas las ciudades de Išrael, que no venga el Hijo del hombre.
Los ciegos veen, y los coxos andan: los leprošos šon alimpiados, y los šordos oyen: los muertos šon rešušcitados, y ŕ los pobres es annunciada la alegre nueva:
De cierto os digo [que] no še levantó entre losque nacen de mugeres otro mayor que Ioan el Baptišta: mas el que es muy pequeńo en el Reyno de los cielos, mayor es que el.
Vino el Hijo del hombre, que come y beve, y dizen, heaqui un hombre comilon, y bevedor de vino, amigo de publicanos y de peccadores. Mas la šabiduria es aprovada de šus hijos.
Entonces començň ŕ çaherir [el beneficio] ŕ las ciudades en las quales avian šido hechas muy muchas de šus maravillas, porque no še avian emmendado, [diziendo:]
Ay de ti Chorazin, Ay de ti Bethšaida: por˙ ši en Tyro y en Sidon fueran hechas las maravillas que han šido hechas en vošotras, en otro tiempo ovieran hecho penitencia# en šacco y en ceniza.
Y tu Capernaum, que eres levantada hašta el cielo, hašta los infiernos šerás abaxada: porque ši en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han šido hechas en ti, ovieran quedado hašta el dia de oy.
En aquel tiempo rešpondiendo Iešus, dixo, Alábote Padre, Seńor del cielo y de la tierra, ˙ ayas ešcondido ešto de los šabios y de los entendidos, y lo ayas revelado ŕ los nińos.
Todas las cošas me šon entregadas de mi Padre: y nadie conoció ŕl Hijo, šino el Padre: ni ŕl Padre conoció alguno, šino el Hijo, y [aquel] ŕ quien el Hijo lo quišiere revelar.
Como entrň en la Caša de Dios, y comió los panes de la Propošicion, que no [le] era licito comer de ellos, ni ŕ los que eštavan con el, šino ŕ šolos los šacerdotes?
Y Iešus, como šabia los pëšamientos deellos, dixoles: Todo reyno divišo contra šimišmo es aššolado: y toda ciudad, o caša, diviša contra šimišma, no permanecerá.
Y qualquiera que hablâre contra el Hijo del hombre, le šerá perdonado: mas qualquiera que hablare contra el Ešpiritu Sanckto, no le šerá perdonado ni en ešte šiglo ni en el venidero.
Porque como eštuvo Ionas en el vientre de la vallena tres dias y tres noches, anši eštará el Hijo del hombre en el coraçon de la tierra tres dias y tres noches.
Los de Ninive še levantarán en juyzio con ešta generacion, y la condenarán: porque ellos hizieron penitencia# ŕ la predicacion de Ionas, y heaqui mas que Ionas en ešte lugar.
La Reyna del Auštro še levantará en juyzio con ešta generacion: y la condenará: porque vino de los fines de la tierra para oyr la šabiduria de Salomon: y heaqui mas que Salomon en ešte lugar.
Entonces vá, y toma conšigo otros šiete ešpiritus peores que el, y entrados moran alli; y šon peores las poštrimerias del tal hombre que šus primerias. Anši tambien acontecerá ŕ ešta generacion mala.
Porque el coraçő dešte pueblo ešta engroššado, y de los oydos oyen pešadamente, y de šus ojos, guińan: porque no vean de los ojos, y oygan de los oydos, y del coraçon entiendan, y še conviertan, y [yo] los šane.
Porque decierto os digo, que muchos prophetas y juštos deššearon ver lo que [vošotros] veys; y no [lo] vierő: y oyr loque [vošotros] oys, y no [lo] oyeron.
Oyendo qualquiera la Palabra del reyno, y no entendiendo [la], viene el Malo, y arrebata lo que fue šembrado en šu coraçon. Ešte es el que fue šembrado junto ŕl camino.
Y el que fué šembrado en ešpinas,^ ešte es el que oye la Palabra: mas la congoxa dešte šiglo, y el engańo de las riquezas ahoga la palabra, y hazeše šin fruto.
Mas el que fué šembrado en buena tierra, ešte es el que oye y entiende la Palabra, y el que lleva el fruto: y lleva uno ŕ ciento, y otro ŕ šešenta, y otro ŕ treynta.
Dexad crecer juntamente lo uno y lo otro hašta la šiega, y ŕl tiempo de la šiega [yo] dire ŕ los šegadores, Coged primero la zizania, y atalda en manojos para quemar la: mas el trigo allegaldo en mi alholi.
El qual ŕ la verdad es el mas pequeńo de^ todas las šimientes: mas quădo hâ crecido, es el mayor de todas las hortalizas: y hazeše arbol, que vienen las aves del cielo y hazen nidos en šus ramas.
Otra parabola les dixo, El reyno de los cielos es šemejante ŕ la levadura, que tomandola la muger, la ešconde en tres medidas de harina, hašta que todo še leude.
Item, El Reyno de los cielos es šemejante ál thešoro ešcondido en la haça: el qual hallado, el hombre [lo] encubre: y de gozo^ deel, vá, y vende todo loque tiene, y compra aquella haça.
Y el les dixo, Por eššo todo ešcriba dockto en el Reyno de los cielos es šemejante ŕ un padre de familia, que šaca de šu thešoro cošas nuevas cošas viejas.
Y venido ŕ šu tierra, enšeńolos en la šynoga dellos, de tal manera que ellos eštavan fuera de ši, y dezian, De donde tiene ešte ešta šabiduria y [eštas] maravillas?
Y quando fué la tarde del dia, llegaronše^ ŕ el šus Dišcipulos, diziendo. El lugar es dešierto, y el tiempo es ya paššado, embia las compańas que še vayan por las aldeas, y compren para ši de comer.
Y mandando ŕ las compańas recoštarše šobre la yerva, y tomandolos cinco panes y los dos peces^, alçando los ojos al cielo bendixo, y partiendo los panes dio [los] ŕ los Dišcipulos, y los Dišcipulos ŕ las compańas.
Y heaqui una muger Chananea que avia šalido de aquellos teminos clamava diziendole, Seńor, Hijo de David, ten mišericordia de mi, mi hija es malamente atormentada del demonio.
Y llegaron ŕl el muchas compańas que tenian conšigo coxos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos [enfermos], y echaronlos á los pies de Iešus, y šanólos:
De tal manera ˙ las compańas še maravillaron viendo hablar los mudos, los mancos šanos, andar los coxos, ver los ciegos, y glorificaron ál Dios de Išrael.
Y Iešus llamando šus Dišcipulos, dixo, Tengo mišericordia de la compańa, que ya ha tres dias que perševeran conmigo, y no tienen que comer: y embiarlos ayunos, no quiero; porque no dešmayen en el camino.
Y ŕ la mańana, Hoy tempeštad: porque tiene arreboles el cielo trište. Hypocritas, que šabeys hazer differencia en la faz del cielo, y en la šeńales de los tiempos no podeys?
Entonces rešpondiendo Iešus, dixole, biëaventurado eres Simon hijo de Ionas: porque no te lo reveló carne ni šangre: mas mi padre que eštá en los cielos.
Y ŕ ti dare las llaves del Reyno de los cielos. que todo loque ligáres en la tierra, šerá ligado en los cielos: y todo lo que dešatáres en la tierra, šerá dešatado en los cielos.
Dešde aquel tiempo començó Iešus, á declarar ŕ šus Dišcipulos, que le convenia yr ŕ Ierušalem, y padecer mucho de los Ancianos, y de los principes de los Sacerdotes y de los Ešcribas: y šer muerto, y rešušcitar al tercero dia.
Entonces el bolviendoše,^ dixo ŕ Pedro, Quitate de delante de mi adveršario,# eštorvo me eres, porque no entiendes loque [es] de Dios, šino lo que [es] de los hombres.
Y rešpondiendo Pedro, dixo ŕ Iešus, Seńor, Bien es que nos quedemos aqui; ši quieres, hagamos aqui tres cabańas, para ti una, y para Moyšen otra, y para Elias otra.
Eštando aun hablando el, heaqui una nuve de luz [que] los cubriň: y heaqui una boz de la nuve que dixo, ESTE ES MI HIJO AMADO, EN EL QVAL TOMO CONTENTAMIENTO: A EL OYD.
Y Iešus les dixo, Por vueštra infidelidad: por˙ decierto os digo, que ši tuvierdes fe, como un grano de moštaza direys ŕ ešte monte, paššate de aqui acullá: y paššaršehá, y nada os šerá impoššible.
Y [el] dize, Si, Y entrado el en caša, Iešus le hablň antes diziendo, Que te parece Simon? Los reyes de la tierra de quien cobran los tributos, ň el cenšo? de šus hijos, o de los eštrańos?
Mas porque no los offendamos, vé ŕ la mar, y echa el anzuelo, y el primer pece que viniere, tomalo, y abierta šu boca hallarás un eštatero, da šelo por mi y por ti.
Y qualquiera que offendiere ŕ alguno de eštos pequeńos, que creen en mi, mejor le fuera que le fuera colgada del cuello una piedra de molino de ašno, y que fuera anegado en el profundo de la mar.
Portanto ši tu mano ô tu pie te fuere o occašion de caer, cortalos y echa [los] de ti: mejor te es entrar coxo, o manco ŕ la vida que teniendo dos manos ň dos pies šer echado al fuego eterno.
Y ši tu ojo te es occašion de caer, šacalo y echa [lo] de ti: que mejor te es entrar con un ojo ŕ la vida, que teniendo dos ojos šer echado al quemadero del fuego.
Mirad no tengays en poco ŕ alguno de eštos pequeńos: porque [yo] os digo que šus angeles en los cielos veen šiempre la faz de mi Padre que eštá en los cielos.
Que os parece? Si tuviešše algun hombre cien ovejas, y še perdiešše una deellas no yria por los montes, dexadas las noventa y nueve, ŕ bušcar la que še avria perdido?
Porque ay caštrados, que nacieron anši del vientre de šu madre: y ay caštrados, que šon hechos por los hombres: y ay caštrados, que še caštraron ŕ ši mišmos por cauša del Reyno de los cielos. El que puede tomar, tome.
Y Iešus les dixo, De cierto os digo, ˙ vošotros ˙ me aveys šeguido, quando en la regeneracion še aššentarŕ el Hijo del hombre en el throno de šu gloria, vošotros tambien os šëtareys šobre doze thronos para juzgar ŕ los doze tribus de Išrael.
Y qualquiera que dexâre cašas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o muger, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá ciento tanto, y la vida eterna avrá por heredad.
Y quando fue la tarde del dia, el šeńor de la vińa dixo ŕ šu procurador, Llama los peones, y pagales el jornal començando dešde los poštreros hašta los primeros.
Entonces Iešus rešpondiendo, dixo,^ No šabeys lo que pedis, Podeys bever el vašo que yo tengo de bever? y šer baptizados del baptišmo de que yo šoy baptizado? Dizen [ellos]: Podemos.
El les dize, A la verdad mi vašo bevereys: y del baptišmo de que yo šoy baptizado, šereys baptizados: mas šentaros ŕ mi manderecha y ŕ mi yzquierda, no es mio darlo, šino ŕ losque eštá aparejado de mi Padre.
Entonces Iešus llamandolos, dixo^, [Ya] šabeys que los principes de las Gentes še enšeńorean šobre ellas: y losque šon Grandes eššecutan šobre ellas poteštad.
Y las compańas que yvan delante, y lasque yvan detras acclamavan diziendo, Hošanna, al Hijo de David, Bendito elque viene en el nombre del Seńor: Hošanna en las alturas.
Y entrň Iešus en el Templo de Dios, y echó fuera todos losque vendian y compravan en el Templo, y traštornň las mešas de los cambiadóres, y las šillas de los que vendian palomas.
Mas los principes de los Sacerdotes y los Ešcribas, viendo las maravillas que hazia, y los mochachos acclamădo en el Templo, y diziendo, Hošanna al Hijo de David, enojaronše,
Y viendo una higuera cerca del camino, vino ŕ ella, y no halló nada en ella, šino hojas šolamente, y dixole, Nunca mas nazca de ti fruto para šiempre, Y luego la higuera še šecó,
Y rešpondiendo Iešus dixoles, De cierto os digo, que ši tuvierdes fe, y no dudardes, no šolo hareys ešto ŕ la higuera, mas ši ŕ ešte monte dixerdes, Quitate y echate en la mar, šerŕ hecho.
Y como vino al templo, los principes de los Sacerdotes, y los Ancianos del Pueblo, enšeńando el, llegaron ŕ el diziendo,^ Conque autoridad hazes ešto? y quien te diô ešta autoridad?
El baptišmo de Ioan de donde era? del cielo, ô de los hombres? Ellos entonces penšaron entre ši, diziendo, Si dixeremos Del cielo, dezir nos há, Porqué pues no le creyftes?
Qual de los dos hizo la voluntad del padre? Dizen ellos, El primero. Dizeles Iešus, De cierto os digo que los publicanos y las rameras os van delante al Reyno de Dios.
Porque vino ŕ vošotros Ioan por via de jušticia, y no le creyštes: y los publicanos y las rameras le creyeron: y vošotros viendo [ešto] nűca os arrepentištes para creerle.
Oyd otra parabola, Fue un hombre padre de familia, el qual plantó una vińa: y cercóla de vallado, y fundó en ella lagar, y edificó torre; y diola ŕ renta ŕ labradores, y partióše lexos.
Dizeles Iešus, Nunca leyštes en las Ešcripturas, la piedra, que dešecharon los que edificavan, ešta fue hecha por cabeça de ešquina? Por el Seńor es hecho ešto, y es coša maravilloša en nueštros ojos,
Bolvió ŕ embiar otros šiervos, diziendo, Dezid ŕ los llamados, Heaqui, mi comida he aparejado, mis toros y [animales] engordados šő muertos, y todo eštá aparejado: venid ŕ las bodas.